Antes y después: un departamento en La Isla cambió radicalmente su distribución y estilo
“Cuando arrancamos el proyecto, el cliente nos hizo un pedido específico: quería un gran ambiente sin divisiones, un lugar amplio y estético”, recuerdan las arquitectas Sofía Cal y Victoria...
“Cuando arrancamos el proyecto, el cliente nos hizo un pedido específico: quería un gran ambiente sin divisiones, un lugar amplio y estético”, recuerdan las arquitectas Sofía Cal y Victoria Romano, de Estudio Romano-Cal, quienes se encargaron de la reforma integral de este departamento ubicado en el último piso de un edificio de La Isla, en el barrio de Recoleta.
Para cumplir con ese requisito, decidieron demoler todas las paredes que separaban los ambientes de la planta baja y plantearon un recorrido circular a partir del espacio donde está el ascensor.
A medida que vas recorriendo el núcleo central, pasás por el escritorio, el living, la cocina y finalmente el círculo se cierra con el lavadero. Dentro de ese espacio está oculto el toilette.
Arq Sofía Cal y Victoria Romano, de Estudio Romano Cal
Una casa pensada para vivirla“Como sabíamos que el cliente era un hombre que iba a vivir solo, quisimos darle un lenguaje más masculino”, adelantan las arquitectas.
“Buscamos materiales oscuros y trabajamos mucho con el gris y el negro, combinados con madera. Nos animamos a proponer esos tonos porque el departamento es muy luminoso”.
El espacio exterior ganó mucho protagonismo y se aprovechó al máximo, no solo como sector social con una parrilla e isla sino además como “depósito”.
“El cliente nos pidió un lugar de guardado para ocultar una mesa de ping-pong y una máquina para hacer remo”, cuentan. De ahí que, además de la isla, diseñaran otro mueble de chapa con puertas que simulan un varillado.
Home office con vista abiertaComo soltero que trabaja desde su casa, el dueño necesitaba un espacio que pudiera usar de escritorio, pero tenía muy en claro que no quería una habitación donde estuviera encerrado todo el día.
“Ubicamos estratégicamente el lugar de trabajo al lado de la escalera, que es un espacio abierto. La intención fue vincularlo con el living y el balcón terraza”.
Aunque ya tenía un escritorio que quería usar, las arquitectas lo convencieron de cambiarlo por otro que dialogara con el resto del departamento: “Al ser un lugar que se ve todo el tiempo, debía tener una coherencia”.
Una escalera que cambia las reglasOriginalmente, el departamento contaba con una escalera caracol, ubicada en el área de servicio, que conectaba las dos plantas. Con la reforma del proyecto, se diseñó una escalera moderna que se transformó en el atractivo visual apenas se ingresa al hogar.
“La escalera está muy cercana al acceso, por eso la pensamos como un sector de transición. Generamos unos escalones más anchos que hacen de platea y pueden funcionar como asientos, por si uno quiere sentarse a tomar un café o a leer”.
“No es una escalera tradicional, tiene una silueta que decidimos remarcar en un color oscuro para que se destaque”, asegura la dupla. Para el revestimiento, en cambio, apostaron por un tono claro.
Negro, madera y mucha luzIntegrada al living en la nueva propuesta de planta abierta, la cocina con su isla y comedor diario ahora ocupa un lugar central.
Igual que en el mueble del living, la escalera, el escritorio y la terraza, en la alacena se utilizó el recurso del varillado, que genera cierta coherencia en todo el proyecto.
“Para que la mesada de la cocina tuviera más peso, elegimos un color negro veteado. La combinamos con madera porque es un material noble que nos gusta mucho”.
Transformar espacios“Donde antes estaba la pequeña escalera caracol, armamos el lavadero y un espacio de guardado para dejar abrigos”, cuentan.
El sector forma parte del recorrido a través del núcleo central donde están el ascensor y el toilette.
El arte de ocultar“El toilette es un volumen que está escondido: revestido con una madera que arranca en la cocina, pega la vuelta y la puerta queda oculta.
“Quisimos generar diferentes sensaciones según el ambiente. En el toilette elegimos poca iluminación para crear un espacio más reservado, a diferencia de la cocina y el living, que tienen mucha luz natural y artificial”.