Britney Spears fue acusada este jueves por el condado de Ventura, en California, por conducir bajo los efectos del alcohol, informaron portales estadounidenses del espectáculo como Deadline, People y TMZ.
Tras su arresto por conducir ebria, a principios de marzo pasado, la cantante, de 44 años, ingresó en un centro de tratamiento. Un comunicado de prensa emitido por su representante, al día siguiente de la detención, señalaba: “Este fue un incidente lamentable e inexcusable. Britney tomará las medidas necesarias y cumplirá con la ley, y esperamos que este sea el primer paso hacia un cambio largamente esperado en su vida. Esperamos que reciba la ayuda y el apoyo que necesita durante este difícil momento. Sus hijos la acompañarán. Sus seres queridos elaborarán un plan necesario para garantizar su bienestar y éxito”.
Esta semana, las autoridades indicaron que probablemente se le ofrecerá a Spears un programa conocido como “conducción temeraria bajo los efectos del alcohol”, ya que no tiene antecedentes por este delito, no hubo accidente ni heridos durante su arresto y su nivel de alcohol en sangre era bajo. Según el protocolo estándar, este programa permite que una persona se declare culpable de conducción temeraria bajo los efectos del alcohol o las drogas y sea puesta en libertad condicional durante 12 meses. La persona deberá completar un curso sobre conducción bajo los efectos del alcohol y pagar las multas y tasas estatales correspondientes.
Por otra parte, indicaron que este tipo de resolución es “común”, especialmente cuando el acusado “demuestra motivación para abordar sus problemas subyacentes mediante rehabilitación o un programa de tratamiento para la drogadicción y el alcoholismo”, según se explica en un informe elaborado por People. Allí también se menciona que, luego de pasar unas pocas horas demorada, rápidamente se tomó la decisión de que iniciara un tratamiento, según fuentes cercanas a la cantante.
“Sus hijos fueron fundamentales para que ingresara en rehabilitación. Han sido muy claros con ella. Solo quieren que esté bien”, dijo. “Estaba muy afectada y conmocionada tras su arresto. Y le aterra ir a la cárcel. Le ha costado semanas darse cuenta de que ir a rehabilitación es la mejor opción”.
Spears comparecerá ante el tribunal el 4 de mayo, aunque las autoridades indicaron que, al tratarse de un delito menor, no está obligada a asistir y puede ser representada por su abogado. Esta audiencia se producirá a dos meses del incidente.
La intérprete de “Baby... One More Time” fue arrestada el 4 de marzo después de que su BMW negro fuera reportado al Centro de Comunicaciones de Ventura de la Patrulla de Carreteras de California por “circular de forma errática a alta velocidad”. Tras ser detenida, Spears “mostró signos de estar bajo los efectos del alcohol o las drogas”. Después de una serie de pruebas de sobriedad en el lugar, fue arrestada y fichada, y puesta en libertad a la mañana siguiente.
Esta no es la primera vez que Spears tiene problemas legales. En 2007, la cantante y compositora se enfrentó a cuatro cargos menores y a una condena de cárcel por conducir sin licencia y haber chocado a un auto estacionado y luego haberse dado a la fuga en Los Ángeles. Finalmente, los cargos fueron retirados, ya que Spears le pagó al propietario del vehículo un suma de dinero por daños y perjuicios.