Generales

Colapinto, de la Francomanía al sueño de correr un Gran Premio en el país: “Es una de las cosas que más quiero en esta vida”

El indisimulable magnetismo que provoca, lo deschavó. Y de inmediato, irrumpió con la espontaneidad y frescura que son su marca registrada. Para entonces, todos en el piso 6 de las oficinas de Me...

El indisimulable magnetismo que provoca, lo deschavó. Y de inmediato, irrumpió con la espontaneidad y frescura que son su marca registrada. Para entonces, todos en el piso 6 de las oficinas de Mercado Libre, en el barrio de Saavedra, ya se habían girado hacia el pasillo por el que tenía que aparecer Franco Colapinto y encendido sus celulares. Él, vestido con buzo y gorra de Alpine, unos jeans anchos y claros, zapatillas deportivas, repasó el espacio con la mirada y se sentó en un sillón junto a Iván de Pineda, el conductor del evento. De inmediato, tiró el primer chiste: “Me siento en Pasapalabra, boludo”, dijo. Y empezó su propio show.

En una mañana distinta de viernes por su presencia en la Argentina, el piloto de 22 años fue el gran centro de atracción de la conferencia de prensa que le dio marco promocional a la Road Show, la exhibición que brindará este domingo en las calles de Buenos Aires a bordo de un Fórmula 1 (F1) y que promete ser no solo histórica porque será la primera vez que un piloto argentino del Gran Circo transite la ciudad en un monoplaza, sino por el enorme marco de público que se espera en las inmediaciones del circuito que se armó en Palermo: al menos 500 mil personas. Es decir, la “Francomanía” que empezó hace casi dos años cuando él irrumpió en el nivel más alto del automovilismo tendrá su cénit este fin de semana con los argentinos de a pie viéndolo de cerca, delirando al son de su talento y carisma: “¿Francomanía? ¡Qué vergüenza! No sé... No tengo la respuesta. Siento que conmigo se generó algo distinto a lo que se generó con otros rookies (...) No esperaba que por fuera del automovilismo se diera algo tan lindo", le dijo a LA NACION ante la consulta de cómo define su propio fenómeno y por qué cree que los argentinos lo quieren tanto.

   

“No sé donde van a entrar 500 mil personas, no se puede creer, es una locura. Para mí, tener la chance de que gente a la que le gusta y no el automovilismo igualmente quiera estar cerca para conocerme o escucharme va más allá del deporte y es difícil de generar. Porque si bien yo amo lo que hago mi gran objetivo como persona es dejar una huella. Obviamente, haber atraído a tanta gente a la Fórmula 1 que se interese por lo otro lo hace más lindo y más especial (...) Ojalá puedan ir temprano para ver y escuchar el V8″, completó refiriéndose al motor de Renault que tendrá uno de los autos que manejará. El otro (“¿Se sabe, se puede contar?“, interrumpió) será el Flecha de Plata, una réplica del que utilizó ni más ni menos que Juan Manuel Fangio.

Lo afectivo y sentimental se llevó buena parte del foco de la conferencia, y en este sentido, tras ir y venir sobre el fenómeno que impone, Colapinto, seguido de cerca por miembros de su equipo Alpine y sus managers María Catarineu y Jamie Campbell-Walter, en primera fila, reconoció que no es “de llorar” por las cosas lindas, aunque no descarta emocionarse con la cercanía con la gente el domingo. Y también aclaró que últimamente está “llorando más”. Después de pedirle “disculpas” a los vecinos de Palermo por las interrupciones del tránsito, les aclaró que de todos modos, la movida sirvió para tapar los pozos, que había “varios”. “Están todos a las puteadas con el tránsito. Perdón a todos los vecinos de (la calle) Libertador. Pero están asfaltando un poquito, después del Road Show va a quedar linda la calle”, sonrió.

View this post on Instagram

Sobre el final, de vuelta hacia lo más personal, Franco reconoció que sabe que esta es una oportunidad única para quienes habitualmente no tienen ninguna posibilidad de viajar a verlo por el mundo, como su abuela, cuya presencia le dará un marco particular: “Que mi abuela pueda verme en un Fórmula 1 acá en mi país y que tenga la chance de verme tan de cerca como piloto, vestido de piloto, será especial”.

Hace unos días, en el marco de todo este show, Colapinto visitó el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires junto al Jefe de Gobierno Jorge Macri, quien le mostró los avances en la remodelación del circuito. De fondo, de sabe, el gran anhelo es que la Argentina, empujada por la figura del propio Colapinto, pueda tener su Gran Premio: “Correr un Gran Premio en Argentina es una de las cosas que más quiero en esta vida. Veo bien a la pista. Estuve en enero. Vi el autódromo previo a ser desmantelado. Fui ahora y parecía otro lugar. No hay nada de lo que había antes. Están rehaciendo la pista. Es una obra muy grande. Era necesario. Va por muy buen camino. Están haciendo todos los pasos correctos en cuanto a cómo se puede proyectar una carrera de F1 para 2027, 2028. Todos los pasos los están haciendo muy bien. Es muy importante demostrar el domingo todo lo que puede atraer la Fórmula 1″, dijo. Y agregó: “Sería algo que nos haría muy felices a todos”.

Para dimensionar lo que implica la presencia de Franco en Buenos Aires y lo que él representa para el Gran Circo alcanza esta muestra: la cadena Sky Sports y la propia F1 solicitaron los derechos de las imágenes de la exhibición: “Bueno, ESPN las tiene que vender, sabés qué, papá...”, volvió a bromear.

Igual, más allá de los chistes y las emociones, miró hacia el futuro inmediato que es el siguiente fin de semana, con el GP de Miami, del que apuntó que “ya está todo estudiado”. Agregó que “son muchas cosas, pero todas lindas” y que está enfocado también en ese gran compromiso, perteneciente a la sexta fecha del calendario. Dijo que, sabe, se irá inoculado de la energía de los argentinos y eso siempre es bueno, como cada vez que viene, aunque sea en modo velocidad de la F1. “A Miami ya lo preparé muy bien, estuve muchos días en la fábrica. Así que va todo encaminado. Por un lado o por otro si bien vamos a disfrutar de este finde en Buenos Aires también estamos con todo el foco en Miami. Son muchas cosas, pero son cosas que disfruto y me potencian. Vamos a aprovechar un muy lindo día juntos, ojalá que la pasen todos muy bien”.

El cierre de la mañana en las oficinas de uno de los principales sponsors de Colapinto, fue a su tono. Tras reírse de su modo actor en los comerciales de la marca y desear un monopatín de repartidor, se lo dieron. Amagó a subirse, pero de nuevo volvió a mirar a su alrededor. “No, están todos los de Alpine”, se divirtió. Y maniobró como siempre. A lo Franco.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/automovilismo/colapinto-de-la-francomania-al-sueno-de-correr-un-gran-premio-en-el-pais-es-una-de-las-cosas-que-mas-nid24042026/

Volver arriba