Cómo fue la secuencia del femicidio en Villa Devoto: una luz prendida, 40 heridas y la niña que corrió desesperada
La carta donde se despedía de sus hijos y les decía que los amaba y que lo lamentaba fue escrita el domingo pasado. Walter Verón, creen detectives judiciales, pensaba en suicidarse. Pero finalme...
La carta donde se despedía de sus hijos y les decía que los amaba y que lo lamentaba fue escrita el domingo pasado. Walter Verón, creen detectives judiciales, pensaba en suicidarse. Pero finalmente, cuatro días después, mató a puñaladas a su pareja y madre de sus hijos, Romina María de los Ángeles Calvo, de 40 años. Después intentó quitarse la vida, pero no lo logró. Ahora está internado en grave estado en un hospital en calidad de detenido. El señalado femicida tenía una condena en suspenso por golpear en 2017 a la misma víctima que, finalmente, asesinó en la casa que compartían, en Villa Devoto.
Verón, de 57 años, mató a Calvo delante de su hija menor, de 8 años. La niña dormía en la habitación de sus padres y se despertó cuando comenzó el ataque. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad instaladas en el PH situado en Pedro Morán al 5200, en Villa Devoto. donde vivían Verón, Calvo y dos de sus tres hijos, la niña de ocho años, testigo del crimen, y un joven de 21.
El sistema de videovigilancia filmó los momentos previos y posteriores al ataque, pero no el momento en que Verón apuñaló a la víctima dentro de la habitación matrimonial.
La secuencia, según pudo saber LA NACION de fuentes que observaron las grabaciones, comienza cuando Verón salió del PH, presumiblemente para ir a trabajar a una carnicería. Todavía no había amanecido.
Poco después, según las imágenes volvió a ingresar. Calvo se levantó, prendió la luz del living y regresó a la habitación. Detrás de ella fue Verón.
“Poco después que Verón entra en la habitación, la niña, desesperada, sale corriendo. Fue testigo del ataque. Fue a buscar a su hermano, quien llamó al número de emergencias 911″, dijeron las fuentes consultadas
La llamada al número de emergencias 911 ingresó a las 6.50. El hijo de la víctima dijo su hermana lo despertó para avisarle que su padre había matado a su madre. El arma homicida fue un cuchillo metálico con el mango plástico blanco, lo que se conoce como “cuchillo de carnicero”.
Tras el ataque, Verón se quiso matar. Se hizo un corte en el cuello. Después escapó de la escena crimen. Pero no fue muy lejos, personal de la Policía de la Ciudad lo detuvo a unos 200 metros, herido de gravedad.
La investigación del femicidio está a cargo del juez nacional en lo criminal y correccional Darío Bonanno, quien esperaba las conclusiones del informe preliminar de la autopsia para conocer la mecánica del ataque y las heridas que sufrió la víctima.
Antes del mortal ataque, la mujer había pasado por situaciones de violencia de género. El sindicado femicida había sido condenado por el delito de lesiones leves. La pena había sido impuesta en 2018 por el Juzgado Correccional N°2 de La Matanza. La víctima fue Romina María de los Ángeles Calvo, la mujer asesinada ayer a puñaladas en su casa.
Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales. Según el expediente judicial, el hecho por el que fue condenado Verón, de 57 años, ocurrió en 2017, en la casa de La Tablada, en La Matanza, donde vivía la pareja.
La pena que se le impuso al agresor en ese momento fue de seis meses de prisión en suspenso. Verón agarró de cuello a Calvo “con fuerza del cuello hasta hacerla desvanecer, provocándole excoriaciones esa región”. Nueve años después de esa condena se registró el femicidio.
Por el momento fueron postergadas las declaraciones de los hijos de la pareja. “El juez suspendió la declaraciones de los hijos porque no están emocionalmente preparados. Se decidió preservarlos. La niña de 8 años, que fue testigo del crimen, declarará más adelante en Cámara Gesell. Ella vio cómo su padre mataba a su madre. Igualmente, a partir de las filmaciones y de lo que le dijo la niña a su hermano para que llamara al 911, la culpabilidad de Verón está probada”, dijeron a LA NACION fuentes judiciales.
El magistrado tienen en su poder el informe que elaboró personal de de la División investigación Científica de la Escena del Crimen de la Policía de la Ciudad que revisó el cuerpo de la víctima.
“La mujer fallecida presentaba múltiples heridas producidas por un arma blanca, constatando la presencia de 40 lesiones aproximadamente, de las cuales 22 se hallaban en el sector posterior (espalda y cuello) y las restantes en el sector anterior del torso, cuello, rostro, resto de la cabeza y brazos”, se sostuvo en el citado informe, dijeron a LA NACION fuentes judiciales.
En el consignado mensaje dejado por el homicida se mencionaron deudas, operaciones inmobiliarias que habría realizado la pareja y se señaló a “Pitty”. Esa referencia se dirigió a Verónica Asad, más conocida como “Pitty la numeróloga”, que tenía una relación comercial con Calvo, quien manejaba uno de sus locales de venta de esencias y velas. Ayer, Pitty despidió a la víctima en su perfil de Instagram, donde agregó una fotografía en la están juntas.
“Recién hoy pude encontrar esta foto. Porque, además de trabajadora, siempre fuiste respetuosa y muy amorosa. Esta vez no hablo de mi trabajo. Hablo como mujer”, escribió Asad.
Y continuó: “Romina, una mujer que trabajaba conmigo, fue víctima de un femicidio. Su vida fue arrebatada por quien decía quererla. Y detrás de cada femicidio hay una historia, una familia, hijos, amigos y compañeros que quedamos preguntándonos qué más podríamos haber hecho. Por eso quiero usar mi voz para decir algo que puede parecer simple, pero puede salvar una vida: si tenés miedo, pedí ayuda; si te controla, no es amor; si te amenaza, no es amor, y si te humilla, te aísla o te hace sentir que no podés escapar, no es amor”.
También afirmó: “Y quienes estamos alrededor, no miremos para otro lado. No desviemos la mirada de lo verdaderamente trágico de este final: que una mujer haya sido asesinada delante de su hija. Muchas mujeres tienen miedo o vergüenza de contar lo que viven. Muchas son manipuladas hasta creer que ellas mismas tienen la culpa. Por eso es tan importante escuchar, acompañar y estar atentos. Hoy levanto la voz por Romi, por esta historia que me atravesó el corazón y por todas las mujeres que ya no pueden hacerlo. Y especialmente por vos, que estás leyendo esto en silencio y sentís que estas palabras te representan: no te dejes para después. Pedí ayuda. Puede ser el comienzo de tu libertad. Y a vos, Romi, me cuesta aceptar que una mujer con tanta vida haya tenido que ser arrebatada de esta manera”.
Para finalizar sostuvo: “Deseo profundamente que tu alma encuentre la paz que te quitaron. Que tu historia no quede reducida al centro de una situación que está más que clara. Que tu nombre represente amor y conciencia, y que nos ayude a entender algo que debería ser tan simple: todas somos mujeres y entre nosotras tenemos que ayudarnos. Tu voz no pudo pedir ayuda. Pero hoy tenemos una responsabilidad enorme: que este asesino pague. Por vos, Romi.Y por todas”.
Como se señaló, Asad fue nombrada por el femicida en la carta que escribió antes del crimen. “Esa Pitty le cambió toda su personalidad”, sostuvo Verón en el manuscrito que dejó dirigido a sus hijos.
En esa carta, el agresor sostuvo: “Quiero decir lo que siento. Estoy muy cansado de esta injusticia que estoy pasando. Trabajé tanto por ella y mis hijos. No la aguanto más”.
En una parte de la carta el homicida escribió, en referencia a la víctima: “Siempre me recagó con todo”. El agresor también sostuvo: “Me quiere fuera de la casa. La gente no sabe lo que yo trabajé por todos”. Verón también hizo referencia a una serie de deudas “que ella generó y se están pagando un poco”.