Cuadernos de las coimas: una testigo reconoció retiros bancarios por más de US$11 millones de uno de los empresarios investigados
Una contadora de la exAFIP, que declaró este martes en el juicio oral de ...
Una contadora de la exAFIP, que declaró este martes en el juicio oral de los cuadernos de las coimas, reconoció que uno de los empresarios que admitió el pago de coimas hizo retiros bancarios por más de 11 millones de dólares, entre 2009 y 2011.
Se trata de Miguel Marcelino Aznar, presidente y director de Decavial, una de las empresas investigadas en el juicio que, según la acusación, fue clave en el reparto de la obra pública.
“Por lo visto, este señor Aznar es el que retiró los dólares, según los comprobantes que aportó el banco”, dijo hoy Ana Cecilia Palacio, la contadora que declaró como testigo y trabajó revisando los números de la firma.
Aznar es señalado por la fiscalía y un imputado colaborador como el actor central en la recaudación de las coimas dentro del ámbito de los corredores viales, que son los paquetes de rutas nacionales que el Estado entregaba a concesión a empresas privadas.
En su propia declaración como arrepentido, Aznar reconoció haber pagado coimas por 25.000 dólares mensuales, entre 2003 y 2007, para mantener el negocio o evitar sanciones.
El Tribunal Oral Federal N.º 7 le exhibió a la contadora Palacio distintos documentos sobre los que había trabajado en 2018 como inspectora de la AFIP, cuando revisó, a pedido de la Justicia, operaciones de las empresas investigadas en la causa cuadernos, entre ellas Decavial.
Uno de los fragmentos del informe que ratificó durante su declaración decía: “A partir de esa documental, pudo observarse que el Sr. Miguel Marcelino Aznar (CUIT N° ) efectuó durante ese lapso (años 2009 a 2011) los retiros en efectivo relativos a las compras de dólares estadounidenses que totalizaron la cifra de USD 11.685.000 antedicha”.
“Llegamos hasta el punto en la persona que retiraba. Después qué se hizo con esos fondos...”, sostuvo la mujer, dando a entender, como hicieron colegas suyos en audiencias pasadas, que la trazabilidad del dinero se pierde cuando este sale del banco en efectivo.
Este tramo del juicio oral está protagonizado por empleados de la AFIP —hoy ARCA— que, a pedido del juez que instruyó la causa, Claudio Bonadio, revisaron las operaciones de numerosas empresas investigadas entre 2003 y 2015.
En ese período, la empresa que lideró Aznar resultó adjudicataria de 42 obras públicas por un total de casi 4000 millones de pesos. La mayoría fue entregada de manera directa; un puñado, en cambio, fue concedido a Decavial por intermedio de distintas sociedades que integró junto a otras empresas, de manera circunstancial y para determinados proyectos.
Uno de los principales arrepentidos en el expediente, Claudio Uberti, el hombre que manejó los contratos de concesión vial durante el kirchnerismo, marcó al empresario Aznar como el encargado de organizar y recolectar los pagos de los demás empresarios vinculados a los corredores viales para luego entregárselos a los funcionarios.
Aznar —que ofreció 162.000 dólares como reparación integral para evitar el juicio oral— alegó que Uberti ejercía sobre él una “coacción y asfixia financiera” y que los pagos eran resultado de esa presión.
Luego de la declaración de Palacio, el abogado del empresario Carlos Wagner le preguntó a la contadora si la compra de dólares era habitual. “No es algo raro. Casi todas las empresas compran dólares”, contestó.
Después intervino la fiscalía, representada por Nicolás Codromaz, quien le preguntó si también era habitual que los empresarios retiraran tantos millones de dólares en efectivo. “No”, respondió la testigo.
El defensor del empresario Aznar, en tanto, intervino para preguntarle a la testigo si los estados contables posteriores a aquellos retiros en dólares fueron incluidos en el análisis. La mujer, de nuevo, dijo que no, que eso no estaba incluido en el informe.