De la Espriella anuncia un “Plan Marshall” para Colombia mientras se agota el tiempo para encontrar sobrevivientes
BOGOTÁ.- En medio de la tragedia que azota a...
BOGOTÁ.- En medio de la tragedia que azota a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país, y mientras se agota el tiempo para encontrar y rescatar personas entre los escombros, el presidente Abelardo De la Espriella anunció este viernes un “Plan Marshall” para el departamento del Chocó, uno de los más afectados por el sismo, en lo que supone el inicio de la etapa de reconstrucción.
Socorristas y voluntarios completan el cuarto día de trabajos sobre montañas de ruinas, con la esperanza de lograr algún rescate milagroso de la tragedia que deja 287 muertos hasta ahora.
El sismo de magnitud 7,4 golpeó poblaciones del Pacífico y de la región cafetera, en el oeste del país, donde las autoridades buscan a 379 personas cuyo paradero es desconocido.
Finalizado el plazo de 72 horas, período durante el cual se considera que los sobrevivientes tienen mayores probabilidades de ser encontrados con vida, las autoridades colombianas redoblaban este viernes los esfuerzos de rescate si bien las tareas comienzan a dificultarse con el paso de las horas.
La operación en la ciudad cafetera de Pereira se convirtió en el principal foco de una respuesta ante el desastre que se orienta cada vez más de la búsqueda de sobrevivientes a la sombría labor de despejar escombros y contabilizar a las víctimas.
“Posiblemente haya personas con vida, se cree que sí”, dijo a Noticias Caracol el rescatista John Bedoya. “Posiblemente una o dos pueden estar con vida”, afirmó desde el lugar, donde los equipos de emergencia trabajan a contrarreloj.
El terremoto de magnitud 7,4 se registró el lunes a las 7:34 hora local, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, derribando edificios de y dañando viviendas, escuelas, hospitales en todo el suroeste y centro de Colombia, desde el puerto pacífico de Buenaventura hasta ciudades del interior como Pereira y Manizales.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastre informó que miles de viviendas resultaron dañadas o completamente destruidas por el desastre que dejó a cientos de personas durmiendo en refugios o al aire libre ante el riesgo de que sus viviendas colapsen.
“Plan Marshall”Frente a este escenario, De la Espriella visitó este viernes el departamente del Chocó, una de las regiones más atrasadas y pobres del país, que resultó gravemente azotada por el terremoto, desde donde anunció un “Plan Marshall”, en referencia al programa adelantado después de la Segunda Guerra Mundial por Estados Unidos para reconstruir las naciones de la Europa occidental.
“En medio de toda esta tragedia, hay una oportunidad muy grande para el Chocó; quiero proponer un plan especial, un Plan Marshall para el Chocó, que ha sido abandonado a su suerte por el centralismo y el poder en Bogotá, como si no existiera”, apuntó el flamante mandatario.
“Quiero darle en la patria milagro a este departamento el lugar que se merece y, como hijo de la provincia, lo voy a hacer”, destacó De la Espriella.
“Es un país que está acostumbrado a renacer cada tanto en medio de la adversidad y esto no nos va a quedar pequeño; lo que sí digo es que lo tenemos que hacer juntos como sociedad, porque la reconstrucción de la patria es un imperativo”, apuntó.
“Este es un departamento fundamental para la patria milagro. Hay que meterle la mano al Chocó y a estos departamentos que han sido abandonados a su suerte y que merecen que el Estado haga presencia”, agregó De la Espriella, al sostener que “el Chocó tiene presidente con El Tigre”.
En ese sentido, el presidente ya había anunciado ayer que los fondos nacionales e internacionales que se recauden irán al “Fondo Milagro”, que se destinará a la construcción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos.
“Los perdimos todo”Ebert Jonathan Morales perdió su casa y sus pertenencias durante el devastador terremoto y ahora intenta rehacer su vida desde cero junto a sus cuatro hijos y su esposa.
“No hay dónde vivir, lo perdimos todo”, relató a The Associated Press Morales, de 38 años, en un refugio de Cali, una de las ciudades más afectadas por el sismo.
Su casa quedó destruida: se agrietaron las paredes, se derrumbó el piso y se cayó el techo. Morales es una de los más de 102.000 damnificados por el terremoto. El gobierno calcula que más de 12.800 viviendas quedaron destruidas y otras 73.400 afectadas.
Morales aseguró que se quedará en uno de los refugios dispuestos en Cali para los damnificados “hasta que el gobierno nos dé una ayuda”. El presidente prometió subsidios de alquiler para quienes perdieron su vivienda y apoyo financiero.
Las autoridades de los municipios afectados habilitaron colegios, parques y edificios públicos como refugios, los equiparon con carpas y colchonetas y ofrecen comida; pero en otros casos son los ciudadanos los que improvisan albergues en las calles.
Agencias AFP, AP y ANSA