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De un árbitro somalí a miembros del staff iraní: los problemas para entrar a Estados Unidos se convierten en otro foco del Mundial

WASHINGTON.- El somalí Omar Abdulkadir Arta, de 34 años, llegó este lunes al aeropuerto internacional de Miami, tras volar desde Estambul, con la ilusión de hacer historia para su país: conver...

WASHINGTON.- El somalí Omar Abdulkadir Arta, de 34 años, llegó este lunes al aeropuerto internacional de Miami, tras volar desde Estambul, con la ilusión de hacer historia para su país: convertirse en el primer árbitro de ese territorio en el cuerno de África asolado por una larga guerra civil en participar en una Copa del Mundo.

Según las autoridades somalíes, Arta -uno de los árbitros mejor valorados del continente africano- llegó con un pasaporte diplomático gestionado por la embajada en Nairobi (Kenia), dado que su país está en la lista de naciones con restricciones de viaje impuestas el año pasado por el gobierno de Donald Trump en el marco de su amplia ofensiva migratoria.

Sin embargo, a Artan, con estatus FIFA desde 2018 y nombrado mejor árbitro del año por la Confederación Africana de Fútbol (CAF) en 2025, las autoridades migratorias le denegaron el acceso a territorio norteamericano ante “preocupaciones de inspección”. Su sueño de sumarse como uno de los 52 árbitros designados por la FIFA se desvaneció rápidamente y fue enviado de regreso a Estambul, en una sonora prohibición que -lejos de sorprender- no ha sido un caso aislado en la previa del Mundial.

“Estoy muy, muy decepcionado”, le dijo Artan a The New York Times este martes en un diálogo telefónico desde Estambul, donde regresó tras ser rechazado en Estados Unidos. “Soy simplemente un árbitro que intenta hacer realidad su sueño, el mayor de mi vida: participar en la Copa del Mundo”, expresó el árbitro, que añadió que su participación hubiera sido un símbolo para los somalíes a pesar de las dificultades de su país.

Artan sostuvo que tenía los documentos “en regla” y “el visado correcto”, y que también había presentado ante las autoridades migratorias documentación de la FIFA, así como fotos de su trayectoria de más de una década como árbitro profesional. Tras una extenuante revisión de 11 horas -según afirmó Artan-, fue trasladado a una celda de retención separada, donde permaneció varias horas antes de ser embarcado en un vuelo de regreso a Estambul.

A medida que se acerca el puntapié inicial de la Copa del Mundo de la que Estados Unidos es coanfitrión con México y Canadá, este jueves en el Estadio Azteca, cada vez emergen más casos de rechazos de ingreso, problemas con visados o situaciones conflictivas de personas de toda índole -desde jugadores a staff de las delegaciones y hasta periodistas- que buscan viajar a territorio norteamericano para participar de la máxima cita global del fútbol.

“Artan figura entre los árbitros más respetados de África. Denegarle la entrada a Estados Unidos e impedirle arbitrar no solo lo perjudica a él, sino que también socava el compromiso del fútbol con la equidad, el mérito y el espíritu del juego limpio”, fustigó Ciise Abshir, excapitán del seleccionado somalí y asesor del Ministerio de Juventud y Deportes de su país, en diálogo con la agencia AFP.

La semana pasada, la FIFA había confirmado que la situación del visado de Artan se había “resuelto por completo” y que estaba “disponible para arbitrar” en el Mundial. El árbitro se había preparado para la Copa del Mundo durante cuatro años, con cursos oficiales en Qatar y en los Emiratos Árabes Unidos.

Tras el rechazo al ingreso de Artan en Miami, el ente que preside Gianni Infantino -convertido en un estrecho aliado de Trump- confirmó mediante un vocero que el juez no podrá participar del torno “tras habérsele denegado la entrada a Estados Unidos”.

“La FIFA no interviene en los procesos de inmigración del país anfitrión, incluida la concesión de visados, y las autoridades le comunicaron que la situación de Artan no cambiará por el momento", señaló el vocero. “Al igual que en anteriores eventos de la FIFA, es el gobierno anfitrión quien determina en última instancia quién recibe un visado y quién puede entrar en el país”, agregó.

Hace un año, cuando decidió “restringir y limitar plenamente la entrada de nacionales” de 12 países -entre ellos, Somalia- la Casa Blanca calificó al país africano como “un refugio seguro para terroristas” desde donde “planifican, facilitan y llevan a cabo sus operaciones”. Trump incluso lo ha calificado como “el peor país del mundo”, y en otras ocasiones dijo que “ni siquiera es un país”.

Artan relató que los funcionarios fronterizos le preguntaron por qué había viajado a Estados Unidos y sobre asuntos políticos en Somalia, incluso respecto al grupo terrorista Al-Shabaab, ligada a la red Al-Qaeda y que controla partes de Somalia.

El caso de Artan se sumó a la larga controversia por los visados que rodeó al seleccionado iraní, cuyo país mantiene abierto un conflicto bélico con el gobierno norteamericano desde el 28 de febrero pasado, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una operación militar conjunta contra el régimen de los ayatollahs en la que murió el líder supremo Ali Khamenei.

En plena tensión entre Washington y Teherán -y un complejo diálogo para encarrilar un acuerdo de paz-, la selección iraní mudó su sede de concentración de Tucson, Arizona, a la localidad mexicana de Tijuana, en la frontera con California, luego de un pedido de la FIFA.

El plantel viajará desde allí a Estados Unidos para los tres partidos de la fase de grupos (dos en Los Ángeles y uno en Seattle) y volverá a Tijuana inmediatamente tras cada encuentro.

La llegada del plantel iraní al norte de México -que captó la atención de la prensa internacional- no disipó la polémica, por la negativa de las autoridades norteamericanas a expedir visados ​a 15 miembros del staff de los 70 solicitados, al acusar al régimen de intentar introducir “terroristas de incógnito” en Estados Unidos.

“Se emitieron los visados ​​necesarios para que Irán compita en la Copa del Mundo, incluidos los destinados a los atletas y al personal de apoyo indispensable. No permitiremos que el equipo iraní abuse de este sistema para introducir clandestinamente a terroristas en Estados Unidos bajo falsos pretextos“, señaló un funcionario del Departamento de Estado norteamericano, al justificar la medida. Los visados fueron expedidos el viernes pasado.

El entrenador de Irán, Amir Ghalenoei, declaró que lo ideal hubiera sido que el equipo llegara a Tijuana la semana pasada para adaptarse a la diferencia horaria. “Por lo general, en torneos como este, las consideraciones humanitarias y éticas deberían prevalecer sobre los aspectos técnicos, y creo que esas consideraciones no se tuvieron en cuenta en nuestro caso”, expresó tras el arribo a tierras mexicanas.

“Estamos molestos por este comportamiento. Ciertamente, nunca había ocurrido antes”, agregó Ghalenoei.

La semana pasada, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, había advertido que vigilarían “muy de cerca” a la delegación mundialista iraní ‌para evitar que se infiltren miembros ​vinculados al ⁠Cuerpo ⁠de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés), el brazo armado del régimen declarado como grupo terrorista tanto por Estados Unidos como por Canadá.

Algunos jugadores iraníes, incluido el capitán, Mehdi Taremi, delantero del Olympiacos de Grecia, cumplieron su servicio militar obligatorio con esa fuerza. Y el presidente de la federación iraní de fútbol, Mehdi Taj, es un antiguo comandante del IRGC. Los aficionados iraníes, por su parte, tienen prohibido el ingreso a Estados Unidos para presenciar el Mundial debido a un veto migratorio.

Por su parte, la selección de Irak, país vecino de Irán, también tuvo sus inconvenientes, aunque en una escala menor. El delantero Aymen Hussein, subcapitán y una de las figuras del equipo, fue retenido por los funcionarios migratorios en el aeropuerto O’Hare de Chicago durante casi siete horas luego de la llegada del plantel.

Finalmente, las autoridades le permitieron a Hussein el ingreso, pero el fotógrafo oficial del equipo nacional tuvo peor suerte: le denegaron la entrada a Estados Unidos tras las “inspecciones adicionales” por parte del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).

“Talal Salah fue retenido durante más de diez horas, se lo sometió a revisiones de su teléfono y, finalmente, se le denegó la entrada a Estados Unidos", explicaron desde la delegación iraquí.

Un funcionario de la CBP, citado por The Athletic, explicó que Salah ”no era admisible" debido a “inquietudes surgidas durante la evaluación de seguridad”.

Quien también tuvo un contratiempo con el viaje a Estados Unidos fue el delantero suizo Breel Embolo -futbolista del Stade Rennes francés-, quien solicitó una visa de urgencia en la embajada norteamericana en Berna el miércoles, un día después de que se le negara el embarque en el vuelo del equipo hacia San Diego debido a una condena que quedó firme recientemente.

Según reportes de agencias internacionales, Embolo fue acusado luego de un altercado en el centro de Basilea en 2018. La sentencia fue ratificada en una apelación en septiembre pasado, y el fallo quedó firme en abril.

“Las consultas de la embajada se centraron específicamente en determinar si había habido violencia física de por medio. Ese no fue el caso”, expresó la Asociación Suiza de Fútbol mediante un comunicado. Finalmente, Embolo llegó el viernes a la concentración suiza en San Diego.

La selección de Sudáfrica también tuvo contratiempos, por dificultades relacionadas con los visados de un entrenador asistente, el médico del equipo, el jefe de seguridad y un analista. Como resultado, el grupo no pudo viajar a América del Norte en la fecha prevista originalmente. Tras una resolución de emergencia, el viaje se concretó al día siguiente.

En medio de las polémicas, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, criticó las políticas migratorias de la administración Trump y advirtió el lunes que las restricciones impuestas a distintos participantes del Mundial son “incompatibles” con lo que representa este evento deportivo mundial.

“Si ni siquiera podemos permitir que los jugadores, los equipos y los periodistas que los cubren entren en esta ciudad y en este país, surge entonces una cuestión más amplia sobre nuestro compromiso con el espíritu de este torneo”, dijo Mamdani, el joven dirigente demócrata socialista de fulgurante ascenso el año pasado.

El alcalde hizo así una referencia elíptica a la denuncia de la Asociación Internacional de la Prensa Deportiva (AIPS, por sus siglas en inglés), que le escribió a a la FIFA para notificar que a muchos periodistas iraníes y de países africanos se les denegaron los visados ​​necesarios para cubrir la Copa del Mundo en Estados Unidos.

La carta, enviada el 5 de junio, fue dirigida a Bryan Swanson, director de relaciones con los medios de la FIFA, y a Jochen Steinhoff, jefe de operaciones y servicios de medios de la FIFA, señaló The Athletic. “Nos enfrentamos a un problema de larga data e inaceptable para nosotros, los periodistas: la denegación de visados ​​de entrada a colegas debidamente acreditados“, expresó el presidente de la AIPS, Gianni Merlo.

“Hay muchos casos. A algunos se les concedieron visados ​​de una sola entrada, de modo que si su equipo va a jugar a Canadá o México y ellos los acompañan, ya no pueden regresar a Estados Unidos. Los casos son innumerables y, repito, inaceptables. Los políticos siempre dicen que el deporte une y tiende puentes entre los jóvenes de países en conflicto, pero en este caso vamos en la dirección opuesta", denunció.

Las polémicas por los visados habían tenido otro capítulo meses atrás —y finalmente enmendado hace poco más de dos semanas— luego de que el gobierno de Trump determinara que visitantes extranjeros de 50 países tenían que pagar hasta 15.000 dólares en fianzas para entrar a Estados Unidos. Entre los afectados estaban Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, Senegal y Túnez, cinco de los clasificados a la Copa del Mundo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/de-un-arbitro-somali-a-miembros-del-staff-irani-los-problemas-para-entrar-a-estados-unidos-se-nid09062026/

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