Generales

Dorothy Boggess y Velma Long, de 109 años, cuentan el secreto de su longevidad compartida: “Es increíble que todavía estemos funcionando”

Dorothy Boggess y Velma Long, ambas de 109 años, mantienen desde hace más de ocho décadas una amistad que comenzó en Washington D.C. durante la Segunda Guerra Mundial. Las dos relacionan parte ...

Dorothy Boggess y Velma Long, ambas de 109 años, mantienen desde hace más de ocho décadas una amistad que comenzó en Washington D.C. durante la Segunda Guerra Mundial. Las dos relacionan parte de su longevidad con una vida social activa, el ejercicio y el cuidado de la alimentación.

El secreto de longevidad de Dorothy Boggess y Velma Long a los 109 años

Long y Boggess contaron a The Washington Post que hacen ejercicio y cuidan su alimentación, pero atribuyen un papel central en su longevidad a otro hábito que comparten: mantener una vida social activa.

Ese hábito también está presente en una amistad que comenzó cuando tenían 23 años. A lo largo del tiempo, las dos conservaron vínculos a través de sus iglesias, vecindarios, clubes sociales, hermandades femeninas y familias.

La propia Boggess resumió cómo fue haber atravesado tantos años junto a una amiga de su juventud: “Ambas hemos perdido a muchos amigos cercanos. Es increíble que todavía estemos funcionando”.

Kenneth Boggess, hijo de Dorothy, destacó la conexión entre las dos mujeres después de más de ocho décadas: “Son amigas desde hace años. Son muy unidas y se entienden muy bien”.

Cómo nació la amistad de Dorothy Boggess y Velma Long

Ambas nacieron en 1917 y se conocieron a comienzos de la década de 1940. Durante la Segunda Guerra Mundial, formaron parte de la generación de mujeres conocidas como “Rosie the Riveters”, que se incorporaron a fábricas, astilleros y oficinas públicas durante la Segunda Guerra Mundial mientras millones de hombres eran enviados al frente.

Boggess estudiaba en Atlanta cuando decidió trasladarse a Washington D.C. “Fue muy emocionante. No conocía a nadie”, recordó sobre aquella etapa. Las dos consiguieron puestos administrativos dentro del gobierno. Long trabajó para la Marina, mientras que Boggess se desempeñó en el entonces denominado Departamento de Guerra.

También conocieron a sus futuros esposos en sus respectivos trabajos. Los hombres eran primos y mantenían una relación cercana, por lo que las parejas comenzaron a compartir buena parte de su tiempo. “Mi marido adoraba a su marido. Pasábamos mucho tiempo juntos y viajábamos por todas partes”, contó Boggess.

Durante décadas, las amigas vivieron cerca la una de la otra en Washington D.C. y sus alrededores. En su juventud asistían juntas a clases de ejercicio y compartían celebraciones familiares como los cumpleaños de sus hijos. Actualmente, les resulta más difícil encontrarse con la misma frecuencia, pero hablan por teléfono casi todos los días.

Qué ejercicios mantienen Dorothy Boggess y Velma Long a los 109 años

Long explicó que suele salir acompañada por su hija, Phyllis Valentine, de 78 años. “Siempre insiste en que la acompañe. Le digo: ‘Soy demasiado mayor’. Ella me responde: ‘No, no lo eres. A la gente le encanta verte, ver a alguien de tu edad’”.

Boggess comienza cada jornada con una rutina física en la cocina. Utiliza un radiocasete, reproduce “Cha Cha Slide” y realiza movimientos mientras se sostiene de la encimera. La actividad física formó parte de su vida durante décadas. Incluso aprendió a nadar a los 69 años, una experiencia que considera su mayor logro.

Del movimiento por los derechos civiles a los viajes: la vida de Boggess y Long

Junto a su esposo, Boggess participó activamente en el movimiento por los derechos civiles. Su vivienda conserva recuerdos de aquella etapa, entre ellos una bandera de la Marcha sobre Washington de 1963 y distintos pines. Al recordar esos años, señaló: “Simplemente me estaba divirtiendo”.

Los viajes también ocuparon un lugar importante en la vida de ambas después de retirarse de sus respectivas carreras vinculadas al trabajo social durante la década de 1970.

Boggess recorrió distintos países y conserva en el sótano de su casa una lista de los destinos que conoció, desde Argentina hasta Turquía. Long también viajó a distintos destinos y tuvo entre sus lugares preferidos Bermuda, Montreal y Hawái.

El interés por conocer otros lugares se mantuvo con el paso de los años. En 2025, Phyllis Valentine llevó a su madre a Texas para una celebración por el 150 aniversario de la universidad a la que había asistido. “Le encanta volar”, explicó.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/dorothy-boggess-y-velma-long-de-109-anos-cuentan-el-secreto-de-su-longevidad-compartida-es-increible-nid19092026/

Volver arriba