En estado de emergencia por la represalia de Irán, los israelíes volvieron a correr para buscar refugios antiaéreos
TEL AVIV.– Los israelíes corrían a los refugios antiaéreos de todo el país el sábado, mientras las sirenas advertían sobre ...
TEL AVIV.– Los israelíes corrían a los refugios antiaéreos de todo el país el sábado, mientras las sirenas advertían sobre ataques con misiles iraníes en represalia por los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra el régimen islámico.
Alrededor de las 10.30 de la mañana (5.30 de la Argentina), las autoridades israelíes ordenaron a la población refugiarse en su sitio en toda Jerusalén. Poco después, una serie de explosiones resonó sobre la ciudad, mientras las defensas aéreas intentaban repeler los misiles iraníes. Una segunda alerta que instaba a la gente a buscar refugio sonó alrededor de las 11.15 (6.15 en la Argentina).
El ministro de Defensa, Israel Katz, declaró el estado de emergencia en todo el país y advirtió a la población sobre ataques con misiles y drones iraníes. El gobierno prohibió las reuniones públicas, cerró escuelas y lugares de trabajo y trasladó a pacientes hospitalarios a instalaciones subterráneas.
El Ejército israelí ordenó a la población seguir las directrices de emergencia mientras anunciaba la convocatoria de decenas de miles de reservistas para el servicio, incluidos refuerzos en las fronteras terrestres.
La policía instó a evitar desplazamientos no esenciales para permitir la libre circulación de los vehículos de seguridad y de emergencia.
La última vez que los israelíes tuvieron que resguardarse de esta manera fue en junio, cuando Israel atacó las instalaciones nucleares y de misiles de Irán y apuntó contra el liderazgo iraní. Estados Unidos también participó de esa guerra, que duró 12 días y dejó más de 30 muertos en Israel y más de 900 en la República Islámica.
Calles desiertas y acopio de alimentosEn Jerusalén, se vio a personas apurarse a comprar alimentos y retirar dinero mientras las explosiones de las interceptaciones de misiles resonaban en toda la ciudad.
Las calles del este de la ciudad quedaron en gran medida vacías de tráfico el sábado por la mañana. En los refugios de toda la ciudad, los residentes permanecían pegados a sus teléfonos. La noticia de los ataques contra Irán tomó por sorpresa a muchos, a pesar de las advertencias de funcionarios israelíes y de las crecientes amenazas del presidente norteamericano, Donald Trump, de que tales ataques podían ser inminentes.
Decenas de israelíes se apiñaron en un refugio antiaéreo de una escuela pública en el centro de Jerusalén. Como la represalia iraní ocurrió cuando muchos judíos se estaban reuniendo para los servicios religiosos por el Sabbath, algunos aún llevaban puestos sus mantos religiosos y sostenían libros de oraciones. Otros vestían pijamas, aparentemente despertados por una sirena inesperada.
Los estudiantes que asistían a clases en el este de Jerusalén fueron enviados a sus casas. Muchos miembros de las comunidades ultraortodoxas asistieron a la sinagoga, desafiando las advertencias.
En el hotel American Colony, uno de los preferidos por los visitantes internacionales en Jerusalén, varias decenas de personas se refugiaron en un búnker subterráneo. Oren Mor, de 26 años, y Liem Katz, de 21, una pareja reciente, se besaban y miraban fijamente sus teléfonos.
Ambos residentes de Jerusalén ya estaban en Israel el pasado junio, y esperaban que esta vez pudiera evitarse la guerra. Habían planeado celebrar el feriado de Purim el sábado, pero en cambio estaban sentados siguiendo las noticias, atrapados entre la ansiedad y la tristeza.
“Estamos desesperados. No queríamos que esto ocurriera”, dijo Katz, aferrándose al brazo de Mor.
Traslado de pacientes y refugios subterráneosProtegidos por un sofisticado sistema de defensa aérea, algunos israelíes fueron a la playa en Tel Aviv antes de la primera respuesta iraní, asegurando que se sentían seguros y expresando su apoyo a una operación contra Irán.
“Ya era hora”, dijo Shira Dorany mientras caminaba por el paseo marítimo de Tel Aviv, frente al Mediterráneo.
“No quiero seguir esperando lo que se viene. Ahora está ocurriendo. Terminémoslo”, agregó.
Maayan Eliasi, de 43 años, afirmó que los ataques israelíes contra Irán eran necesarios “para demostrar que somos fuertes”.
“No tenemos miedo y estamos acá para defender nuestra tierra”, agregó.
Hubo pocos reportes de daños o heridos tras las primeras andanadas de misiles iraníes. En general, los israelíes tienen acceso a refugios antiaéreos y reciben avisos para acudir a ellos mediante un sistema nacional de alertas.
En el Centro Médico Sheba, cerca de Tel Aviv, el personal sanitario trasladaba salas enteras del hospital a instalaciones subterráneas.
“ pasó a un modo avanzado de preparación ante el ataque en Irán. Estamos en proceso de trasladar todos nuestros departamentos y servicios a áreas protegidas”, dijo Itai Pessach, director general del centro médico.
En la ciudad de Rehovot, al sur de Tel Aviv, un estacionamiento subterráneo bajo un estudio de pilates del barrio se convirtió en un refugio improvisado. Desconocidos bajaban apresuradamente las escaleras, respondiendo a las sirenas. Tres mujeres mayores se aferraban unas a otras para sostenerse, instando con suavidad a los demás a no apresurarse.
“Ah, no extrañaba este sonido”, dijo una de ellas, en referencia a las alertas en sus teléfonos.
Mientras las mujeres se acomodaban en un banco que habían arrastrado hacia un rincón más profundo del garaje para mayor protección, una de ellas equilibraba cuidadosamente una alta pila de platos cargados con hamantaschen, un pastel asociado con Purim.
Cerca de ahí, un chico seguía jugando al Roblox –un popular juego virtual entre los jóvenes– en su teléfono con un amigo, mientras el estruendo de una explosión retumbaba sobre sus cabezas, probablemente proveniente de un misil interceptor.
Agencia Reuters y diario The New York Times