Fijan una cifra millonaria contra Harry y Elton John tras perder con el Daily Mail
LONDRES.– El príncipe Harry, Elton John y otras cinco personalidades británicas deberán pagar de manera provisional 9,54 millones de libras esterlinas —casi 13 millones de dólares— al gru...
LONDRES.– El príncipe Harry, Elton John y otras cinco personalidades británicas deberán pagar de manera provisional 9,54 millones de libras esterlinas —casi 13 millones de dólares— al grupo editor del Daily Mail, después de perder una extensa batalla judicial por supuestas violaciones a la privacidad y métodos ilegales de obtención de información.
El juez del Tribunal Superior de Londres Matthew Nicklin ordenó este viernes que los siete demandantes entreguen esa suma antes del 28 de agosto para cubrir parte de los gastos legales de Associated Newspapers Limited (ANL), que además publica el Mail on Sunday y MailOnline. El monto definitivo será determinado posteriormente y podría ser considerablemente mayor.
La decisión supone un nuevo y costoso revés para el hijo menor del rey Carlos III, apenas semanas después de que el tribunal rechazara por completo una demanda que Harry y el resto del grupo habían impulsado durante casi cuatro años.
Además del duque de Sussex y el célebre cantante, entre los demandantes se encontraban David Furnish, marido de John; las actrices Elizabeth Hurley y Sadie Frost; Doreen Lawrence, madre del adolescente Stephen Lawrence, asesinado en un ataque racista en 1993; y el exdirigente liberal demócrata Simon Hughes.
Todos acusaban a Associated Newspapers de haber utilizado durante años métodos ilegales para conseguir información privada, entre ellos la interceptación de mensajes de voz, escuchas de conversaciones telefónicas y acceso indebido a información médica y financiera.
Las acusaciones estaban vinculadas a decenas de artículos publicados entre 1993 y 2018. Associated Newspapers negó desde el principio haber llevado adelante esas prácticas y calificó las denuncias de infundadas.
Después de un juicio de 11 semanas, Nicklin desestimó en julio la totalidad de las demandas al considerar que los siete no habían conseguido demostrar que la información utilizada por los periódicos hubiera sido obtenida ilegalmente. El magistrado sostuvo que no podía darse por probado un método ilícito cuando existían explicaciones legales y realistas sobre el origen de la información.
Pero el golpe judicial no terminó allí.
Este viernes, al resolver cómo deberán afrontarse las costas del proceso, Nicklin adoptó una posición especialmente dura con los demandantes y consideró que la forma en que habían llevado adelante el caso había sido, en buena medida, “irrazonable”.
El juez cuestionó especialmente que algunas de las acusaciones más graves hubieran descansado sobre fundamentos “especulativos e inferenciales” y concluyó que la acumulación de problemas colocaba al proceso “muy fuera de lo habitual”.
Por ese motivo, ordenó que las costas sean calculadas sobre la llamada “indemnity basis”, un criterio especialmente desfavorable para la parte perdedora. Bajo esa modalidad, Associated Newspapers tiene mayores posibilidades de recuperar sus gastos y no enfrenta las mismas exigencias para demostrar que cada uno de ellos fue razonable y proporcionado.
La diferencia puede ser millonaria.
Durante una audiencia celebrada en julio, los abogados de la editorial informaron que Associated había gastado alrededor de 34,5 millones de libras en la defensa del caso. Los demandantes, en cambio, dispondrían de una póliza de seguro que cubre aproximadamente 16 millones de libras, por lo que podrían tener que asumir personalmente una parte significativa de la factura final.
La compañía había solicitado inicialmente un pago provisional de casi 9,9 millones de libras, mientras que los abogados de Harry y las otras seis figuras proponían una cifra algo superior a los 7,9 millones. Nicklin terminó fijándola exactamente en 9.544.355 libras.
Associated Newspapers celebró inmediatamente la decisión y la calificó como “otra victoria aplastante para el Mail y su periodismo”.
Harry, que durante años convirtió su enfrentamiento con la prensa sensacionalista británica en una de sus principales batallas públicas, no reaccionó inmediatamente al nuevo fallo.
Tras perder el caso en julio, sin embargo, había cuestionado con dureza la decisión judicial y la había definido como “impactante” y “totalmente injustificada”. Junto con Lawrence, sostuvo entonces que el fallo equivalía a un “encubrimiento”.
Una batalla personalLa disputa con los tabloides británicos tiene para Harry un componente profundamente personal.
El duque de Sussex ha responsabilizado reiteradamente a la prensa y a los paparazzi por el acoso sufrido por su madre, Diana de Gales, antes de su muerte en París en 1997, y durante los últimos años inició diferentes causas contra algunos de los grupos periodísticos más poderosos del Reino Unido.
Su historial judicial, sin embargo, ha tenido resultados dispares.
En otros procesos obtuvo acuerdos o fallos favorables frente a medios británicos, pero su ofensiva contra Associated Newspapers terminó convirtiéndose en una de sus derrotas legales más significativas, tanto por la contundencia de la sentencia como por las consecuencias económicas.
En pleno regreso a Gran BretañaEl nuevo golpe judicial se conoce además en un momento especialmente sensible para Harry y Meghan Markle.
Esta semana trascendió que el matrimonio decidió regresar al Reino Unido con sus hijos, Archie y Lilibet, para una estadía prolongada después de seis años radicados en California. Los chicos fueron inscriptos en colegios británicos para el próximo ciclo lectivo, que comienza en septiembre, aunque la pareja no planea retomar sus funciones como miembros activos de la familia real.
La mudanza supone un giro importante para una pareja que en 2020 abandonó sus tareas oficiales y se instaló en Estados Unidos, en parte por la enorme presión mediática que denunciaba sufrir en Gran Bretaña.
El propio Harry describió durante años a buena parte de la prensa británica como uno de los principales factores detrás de aquella salida y aseguró que la exposición había afectado seriamente a su familia. Su regreso lo colocará nuevamente frente al mismo ecosistema mediático con el que mantiene una relación profundamente conflictiva.
También abrirá interrogantes sobre su vínculo con la familia real. Aunque en los últimos tiempos dio señales de querer recomponer la relación con su padre, el rey Carlos III, la distancia con su hermano, el príncipe Guillermo, sigue siendo considerable.
Agencias Reuters y AP