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Griselda Siciliani recordó sus inicios como actriz y sorprendió con una revelación

A los ocho años, ...

A los ocho años, Griselda Siciliani descubrió la danza y les dijo a sus padres que quería ser bailarina. A los diez ingresó a la Escuela Nacional de Danza y fue afinando su elección. Ahí supo que su mayor sueño era ser bailarina de danza contemporánea. Sin embargo, a medida que fue formándose, descubrió que, en realidad, lo que quería era ser una artista versátil, que pudiera bailar, cantar y actuar. El teatro musical apareció en su vida y la conquistó, aunque ella no tenía los recursos suficientes para poder estudiar. Pero, cuando de sueños, perseverancia y convicción se trata, ella sabe bastante. En un momento bisagra de su vida, tomó una decisión que le implicó una renuncia y también le abrió el camino para que el mismísimo Hugo Midón le diera una oportunidad de oro.

Al finalizar sus estudios en la Escuela Nacional de Danza, Griselda Siciliani supo que también quería cantar. “Estudiaba actuación con Hugo Midón y ahí teníamos canto, pero yo quería estudiar música. Mi única manera de estudiar —salvo Midón, que me becó— era en instituciones públicas", explicó la protagonista de Envidiosa (Netflix) en una entrevista con Sebastián De Caro para Por favor rebobinar (Olga). Estudió para ingresar al Conservatorio, pero tras un año allí, se dio cuenta de que no era lo que quería y apostó por una formación más inclinada a la comedia, pero siempre convencida de que era una bailarina que además quería actuar.

“Todos los fines de semana me tomaba el colectivo 5 para ir al hall del Teatro San Martín a ver al ballet contemporáneo. Tenía 13 o 12 e iba sola porque, además, somos muchos hermanos. No es que mis viejos pudieran ir conmigo a ver danza. Tenían que ocuparse de los otros hijos también”, explicó. Pero a los 17 años, cuando ya era bailarina profesional, hubo un punto de quiebre en su vida. Cuando tuvo la posibilidad de pagar una entrada, fue a ver Vivitos y coleando, el icónico musical argentino de Hugo Midón y Carlos Gianni.

“La llevé a Leti que tenía tres años, y ahí me acuerdo que dije: ‘Claro, yo no quiero ser solo bailarina, quiero hacer esto’”, expresó. Vio la tercera versión, con Favio Posca y Diego Reinhold, y después tuvo acceso a los VHS, donde vio a Roberto Catarineu, Andrea Tenuta, Carlos March y Ana María Cores, quienes hicieron la versión original y se convirtieron en sus “ídolos máximos” durante su adolescencia.

“Empecé a ver cómo cantaban, bailaban y actuaban con una gracia y, además, hacían reír. Me conmovió esa liviandad, porque la danza tenía algo más pesado, más solemne, y sentí que eso que hacían me convocaba. Ahí fui a hablar con Midón. Por supuesto, no podía pagar las clases de su estudio porque eran caras, pero me becó porque no fui a mi viaje de egresados. Les pedí a mis padres que me dieran la plata que habían pensado para ese viaje, para pagar mis estudios. Pagué el primer año y Midón nunca supo. Me becó para segundo, tercero y cuarto”, reveló Griselda Siciliani. La convicción que siempre la caracterizó y el voto de confianza que le dio el director, quien apostó por su talento, sin duda alguna, rindieron frutos.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/griselda-siciliani-recordo-sus-inicios-como-actriz-de-la-decision-clave-en-la-adolescencia-al-gesto-nid03062026/

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