Hotesur-Los Sauces: el juicio oral contra Cristina y Máximo Kirchner se realizará de manera presencial, tres veces por semana
El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces se desarrollará de manera presencial en los tribunales federales de Comodoro Py, con audiencias previstas tres veces por semana.Así lo co...
El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces se desarrollará de manera presencial en los tribunales federales de Comodoro Py, con audiencias previstas tres veces por semana.
Así lo comunicó el Tribunal Oral Federal N° 5 en una audiencia celebrada esta mañana ante todas las partes del caso, que tiene a la expresidenta Cristina Kirchner y a su hijo, Máximo Kirchner, entre los principales acusados. Estas causas investigan un supuesto lavado de dinero proveniente de contratos con el Estado a través de negocios hoteleros e inmobiliarios vinculados a la familia Kirchner.
“No va a haber virtualidad”, repitió en distintos tramos de la audiencia el presidente del Tribunal, José Michilini, que procuró imprimirle ritmo y llevar con riendas cortas una audiencia cargada, en la que estuvieron presentes los abogados de las partes y también el empresario Cristóbal López.
El juez transmitió que en las audiencias probatorias en las que declaren testigos, los imputados podrán estar representados por sus defensas, pero en aquellas otras en las que se requiera la participación de los acusados, como en las indagatorias, todos deberán, sin excepción, estar presentes en la Sala AMIA de Comodoro Py.
De manera que la expresidenta, que cumple una pena de seis años de prisión en su casa por su condena en la causa Vialidad, deberá acudir a los tribunales cuando le toque ser indagada, como lo hizo en el juicio de los cuadernos de las coimas.
La modalidad virtual o mixta en los juicios orales es una práctica que se coló en los tribunales durante la pandemia y desde allí figura como una opción para el desarrollo de los juicios.
El TOF 5 hoy fue enfático respecto a que el principio general que rige el juicio será la presencialidad. Sin embargo, dejó abierto un margen para aquellos imputados que no residan en la capital y quieran poder seguir aquellas audiencias en las que su presencia no sea un requisito. Esos casos se evaluarán de manera individual, dijo el juez.
No hubo alusiones explícitas a si el juicio será transmitido por YouTube, como sucede con otros procesos, como el de los cuadernos. El juez afirmó que no hay dudas respecto a la publicidad del juicio, pero no se asomó a esta cuestión.
La fecha de inicio del juicio todavía no se determinó. El fiscal Diego Velasco insistió con su pedido para que se fijara, pero el tribunal aclaró que todavía resta la finalización de algunos trabajos periciales.
“Estamos en la misma sintonía, doctor. Todos queremos que esto inicie”, le contestó Michilini.
Todas las partes acordaron ante el TOF 5 -integrado también por Adriana Palliotti y Fernando Machado Pelloni, como surogante- que sea una versión reducida del requerimiento de elevación la que se lea al comienzo, para que el proceso gane agilidad.
El abogado de la expresidenta, Carlos Beraldi, pidió hoy la exclusión de alrededor de 30 testigos propuestos por la Oficina Anticorrupción, dado que esta última no es parte del expediente.
También solicitó que no haya incorporaciones por lectura durante el desarrollo, es decir, que los testigos o los imputados deban declarar de manera oral ante el tribunal -estos últimos pueden negarse a hacerlo- y que sus dichos no sean reemplazados por declaraciones prestadas previamente durante la instrucción. Es un punto muy cuestionado en la causa cuadernos, donde las defensas, incluido el propio Beraldi, cuestionan la incorporación por lectura de lo declarado durante la instrucción, especialmente en el caso de los arrepentidos.
Trasfondo comúnUna parte de la acusación busca probar que el dinero recibido por el empresario Lázaro Báez a través de contratos irregulares de obra pública en la provincia de Santa Cruz fue redirigido al patrimonio de la familia Kirchner mediante el alquiler de uno de sus hoteles.
Por eso, Vialidad y Hotesur-Los Sauces comparten un trasfondo común. La primera parte de esa hipótesis fue juzgada en la causa Vialidad, donde se acreditaron numerosas irregularidades en la adjudicación y la ejecución de esos contratos. La segunda es la que se juzgará en este proceso, junto con otras maniobras similares.
En ese contexto, Beraldi solicitó hoy una readecuación de la acusación a partir de la absolución firme de la expresidenta por el delito de asociación ilícita en la causa Vialidad. Hotesur y Los Sauces, que luego se integraron en un único expediente, habían sido elevadas a juicio antes de que se dictara aquella sentencia, cuya confirmación quedó firme el año pasado.
El tramo de Los Sauces se concentra, en cambio, en los alquileres inmobiliarios realizados por Báez y por Cristóbal López a sociedades de la familia Kirchner.
El caso está elevado a juicio desde hace cinco años. El Tribunal Oral 5, con otra integración y los votos de Adrián Grunberg y Daniel Obligado, sobreseyó a todos los acusados, incluidos Cristina y Máximo Kirchner, sin juzgarlos.
Pero esa sentencia fue revertida por la Sala I de la Cámara de Casación (con los votos de Diego Barroetaveña y Daniel Petrone), que excluyó del caso a la hija de la expresidenta, Florencia Kirchner.
Entre los acusados también se encuentran Romina de los Ángeles Mercado, sobrina de Kirchner y expresidenta de Hotesur S.A., y Patricio Pereyra Arandia, esposo de Mercado y directivo de la compañía.
También Báez, dueño de Austral Construcciones, Osvaldo “Bochi” Sanfelice, expresidente y administrador de Hotesur; Víctor Manzanares, contador histórico de la familia Kirchner y arrepentido en el caso cuadernos; Ricardo Leandro Albornoz, escribano; Martín Báez, hijo del empresario patagónico, y Julio Enrique Mendoza, expresidente de Austral.
El listado se completa con César Gerardo Andrés, contador; Adrián Esteban Berni, abogado y directivo de Valle Mitre S.A.; Emilio Carlos Martín, directivo, y Óscar Alberto Leiva, Edith Magdalena Gelves, Martín Samuel Jacobs y Alejandro Fermín Ruiz, que fueron todos empleados o apoderados menores.