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Intentó abusar de un niño en el baño de una estación de servicio: fue procesado

El niño salió llorando del baño de la estación de servicio. Cuando se acercó a sus padres les comentó: “Un hombre me dijo algo feo”. Después, contó más detalles y relató que el descon...

El niño salió llorando del baño de la estación de servicio. Cuando se acercó a sus padres les comentó: “Un hombre me dijo algo feo”. Después, contó más detalles y relató que el desconocido le preguntó “si quería chupar”. Angustiado, el chico, de tan solo 8 años, señaló a un joven que salía de los sanitarios. El padre de la víctima no dudó y comenzó a seguir al agresor, que finalmente fue detenido por personal de la Policía Ciudad.

La agresión sexual ocurrió en una estación de servicio situada en la avenida Independencia y Jujuy, en el barrio porteño de San Cristóbal. El agresor, un joven de 28 años, está procesado con prisión preventiva por el delito de abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa. Se trabó un embargo sobre bienes hasta cubrir la suma de 1.000.000 de pesos.

El fallo de primera instancia del juez nacional en lo criminal y correccional porteño Fernando Caunedo fue confirmado ayer por la Sala V de la Cámara del Crimen, integrada por los magistrados Ignacio Rodríguez Varela y Hernán López.

Como se dijo, el ataque sexual ocurrió el domingo 5 de abril pasado. Eran las 17 cuando la víctima contó lo que había sufrido dentro del baño de la estación de servicio. Pocos segundos después, mientras el niño señalaba a un hombre que salía del sanitario con una bolsa negra en sus manos, su padre reaccionó instintivamente: salió corriendo detrás del sospechoso por la avenida Independencia, lo alcanzó a unos cien metros, lo increpó y logró reducirlo sobre la vereda mientras pedía auxilio a los gritos.

Según el expediente judicial, que instruye el juez Caunedo y en el que interviene el fiscal Marcelo Roma, el imputado abordó al chico cuando se encontraban solos en el baño y le hizo una propuesta sexual explícita con el objetivo de obtener un acto de sexo oral.

El chico escapó inmediatamente del lugar y buscó refugio con sus padres, que lo esperaban en el auto. En medio de la conmoción alcanzó a describir lo sucedido y también a identificar al agresor, que trató de alejarse caminando del lugar.

La persecución fue breve, pero intensa. El padre del menor logró interceptarlo antes de que escapara y lo retuvo hasta la llegada de efectivos de la Policía de la Ciudad, que concretaron la detención.

Para confirmar el fallo, el tribunal de alzada tuvo en cuenta el informe psicológico en el que se sostuvo que “el niño presentó un relato compatible con criterios técnicos de credibilidad testimonial, destacando su coherencia interna, claridad expositiva y ausencia de indicadores de sugestión o de influencia externa”.

De acuerdo con el expediente al que pudo acceder LA NACION, los jueces López y Rodríguez Varela subrayaron que, tratándose de un menor de 13 años, la ley presume una ausencia absoluta de consentimiento, por lo que el abordaje verbal sexualmente explícito constituye por sí mismo un ejercicio de dominio sobre la integridad sexual de la víctima.

El acusado negó todo. En una presentación escrita sostuvo que fue atacado “de forma intempestiva y virulenta” por el padre del chico y rechazó haber cometido el delito. Sin embargo, una revisión médica posterior no detectó lesiones de gravedad compatibles con una agresión severa.

La discusión judicial se centró en un punto clave: si podía considerarse tentativa de abuso sexual aun cuando no hubiese existido contacto físico entre el acusado y el menor.

Para la defensa se trató únicamente de una manifestación verbal aislada. Pero los camaristas López y Rodríguez Varela sostuvieron una postura distinta. Entendieron que la frase pronunciada dentro del baño constituyó el comienzo de ejecución del delito y que debía analizarse dentro del contexto en el que ocurrió: un adulto abordando a un niño de 8 años a solas en un sanitario público.

“La frase atribuida no puede ser analizada en abstracto ni escindida del contexto concreto en que fue pronunciada”, remarcaron los jueces al confirmar el procesamiento.

Finalmente, se confirmó la prisión preventiva y el embargo dispuesto en primera instancia. La medida se fundamentó en el riesgo de fuga, dado que Figueroa se encuentra en situación de calle, carece de empleo y no posee medios de contacto estables.

Además, se ponderó que el imputado, oriundo de Chivilcoy, posee un antecedente penal de 2017 por portación de arma de guerra y resistencia a la autoridad, y registraba otra causa iniciada en 2024 por un presunto robo. Esto significa que, de ser hallado culpable en esta nueva causa, la pena deberá ser de cumplimiento efectivo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/intento-abusar-de-un-nino-en-el-bano-de-una-estacion-de-servicio-fue-procesado-nid14052026/

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