Javier Milei y sus medidas, en vivo: un año de prisión domiciliaria de Cristina Kirchner y el oficialismo resguarda a Adorni
WASHINGTON.- Tal como estaba previsto, el directorio del Banco Mundial (BM) aprobó este martes un paquete de garantías por US$2000 millones destinado a respaldar una operación con la que la Ar...
WASHINGTON.- Tal como estaba previsto, el directorio del Banco Mundial (BM) aprobó este martes un paquete de garantías por US$2000 millones destinado a respaldar una operación con la que la Argentina busca refinanciar parte de sus vencimientos de deuda en dólares, negociado en abril pasado por el ministro de Economía, Luis Caputo. Se espera, además, que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) autorice otros US$550 millones con el mismo fin.
El directorio del Banco Mundial y el de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA, por sus siglas en inglés) destacaron que el paquete de financiamiento —al que calificaron de “innovador”— servirá para apoyar la agenda de reformas de Argentina y “restablecer su acceso a los mercados internacionales de capital”.
VAMOS ARGENTINA CARAJO...!!!
— Javier Milei (@JMilei) June 17, 2026“La gente no come presos”. En la intimidad de su departamento-prisión de San José 1111, en el barrio de Constitución, Cristina Kirchner repite la frase como un mantra. Invoca así, como tantas otras veces, al expresidente y su compañero de vida, Néstor Kirchner, quien la utilizó en la primera década del siglo, cuando algunos dirigentes peronistas le sugerían activar un operativo para “meter preso a (Fernando) De la Rúa” por las muertes callejeras de 2001.
Kirchner, Néstor, volvió a parafrasear la misma consigna cuando su tropa avanzó contra el juez Jorge Urso en el Consejo de la Magistratura, allá por el año 2006, en un juego de presiones que llevaron al juez a presentar su renuncia. No es un dato menor el que trae a la memoria el círculo de confianza de Cristina: Urso fue el magistrado que dictó la prisión preventiva de Carlos Menem en el caso del tráfico ilegal de armas a Croacia y Ecuador. En aquel entonces, la cárcel de Menem fue una quinta en Don Torcuato, por el plazo de 167 días.
Su principal aliado internacional, Donald Trump, tiene un ala herida. Y su otro cercano amigo en el mundo, Benjamin Netanyahu, que constituyen con el presidente norteamericano el dueto casi exclusivo de la política exterior de Javier Milei, se enojó con Trump porque a este se le ocurrió poner fin a la guerra con el Irán temible de los ayatollahs sin consultarlo y, para peor, en condiciones casi perdidosas. Tales peripecias las está viviendo el presidente argentino en días en los que también debe observar cómo su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, deambula hacia ninguna parte.
Le están arruinando la fiesta que merece la importante caída del riesgo país, una condición indispensable para que la Argentina y las empresas accedan a los mercados financieros internacionales. Es decir, al crédito, que tiene mucho más volumen fuera que dentro del país. Durante el mayor período de tiempo de la administración Milei el riesgo país osciló entre los 550 puntos básicos y los 600. Esos números significaban que tanto el Estado argentino como las empresas debían tomar créditos en el exterior con tasas de interés muy altas. No los tomaban, porque era lo mismo que si los mercados financieros les hubieran cerrado las puertas al país y al capital privado.
La Casa Rosada, inmersa en un dilema grave con Manuel Adorni, debió activar a sus espadas políticas para negociar con sus aliados históricos que no abandonen a esta gestión y eviten acompañar el pedido de interpelación y moción de censura contra el jefe de Gabinete, propuesto por las bancadas opositoras en el Congreso.
LA NACION confirmó a través de distintas fuentes de Balcarce 50 y legislativas que por estas horas trabajan a destajo para contener la escalada en el Senado la jefa de bloque, Patricia Bullrich; el ministro del Interior, Diego Santilli; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
El gobierno de Javier Milei limitó la participación pública en la elección de jueces mediante un decreto que modificó el mecanismo para las impugnaciones ciudadanas y borró las recomendaciones de diversidad de género, origen regional y especialidad a la hora de elegir magistrados para la Corte Suprema de Justicia.
La decisión del Gobierno, materializada en el decreto 467/2026, publicado este martes y adelantado el domingo por LA NACION, fue calificado como un retroceso por el Colegio Público de la Abogacía, la Federación Argentina de Colegios de Abogados, Poder Ciudadano y el constitucionalista Federico Ambroggio.
Anabela Sabrina Olmedo, la sindicada “viuda negra” detenida por su presunta responsabilidad en la muerte de Daniel Osorio Peñaloza, CEO de la empresa Gentech, de la que es socio fundador el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, se negó a declarar ante la jueza nacional en lo Criminal y Correccional Paula González, que interviene en la investigación.
Olmedo, de 33 años, está imputada por el delito de homicidio. “La sospechosa dijo que, por el momento, no iba a declarar”, explicaron fuentes con acceso al expediente.
En una carta abierta a los legisladores nacionales, la Iglesia planteó fuertes críticas al proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada que se encuentra en tratamiento en el Senado. Cuestionó que se dejen sin efecto las limitaciones que en la actualidad existen para la compra de tierras por parte de extranjeros, especialmente en casos de reservas de agua y otros bienes naturales, entre otras observaciones formuladas a la iniciativa elaborada por el Poder Ejecutivo.
Además, los obispos pidieron que se favorezca el acceso a la vivienda a familias vulnerables, mediante “un marco jurídico razonable” para los alquileres.
En el marco de la cumbre sindical de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), que se lleva a cabo en la Ciudad de Buenos Aires, el secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, arremetió contra el jefe de gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. “La patada en el orto se la tenían que haber pegado hace tiempo”, dijo el sindicalista, que reapareció en un encuentro gremial después de haber tomado distancia de la nueva conducción de la CGT.
Moyano aprovechó su vuelta al ruedo para presionar a la CGT para que active un plan de lucha contra la gestión de Javier Milei. “Han tenido tres estrategias, de las cuales dos le fallaron, por lo que queda la calle”, dijo el camionero sobre la hoja de ruta que trazó la central obrera para enfrentar al Gobierno. Además, calificó de “traidores” a los legisladores del PJ que votaron la reforma laboral y cuestionó que “hoy la gente no se ve representada por ningún candidato del peronismo”.