Jazmín Laport tiene 31 años, es la hija de un gran galán de las telenovelas y ahora se lanza como cantante
Como sus padres, Jazmín Laport es actriz, pero en los últimos años se sintió más cerca de la música. Y al recordar su infancia, cuenta que debutó cantando a los 7 años en el primer disco de...
Como sus padres, Jazmín Laport es actriz, pero en los últimos años se sintió más cerca de la música. Y al recordar su infancia, cuenta que debutó cantando a los 7 años en el primer disco de su mamá, Viviana Sáez. Acaba de editar “En mi piel”, el primer corte de su álbum debut y está muy entusiasmada. Dice que ya compuso todas las canciones de este trabajo y que, poco a poco, las irá dando a conocer. En una charla amena con LA NACION, habló también del vínculo con su papá Osvaldo y de la nueva etapa que inicia. Además, también abrió su corazón y contó que está probando la convivencia con su pareja, el actor Boris Bakst.
—Ya sacaste varias canciones...
—Sí, edité varios singles que fueron una especie de laboratorio . No sabía todavía qué género quería hacer y empecé a sacar singles. En estos últimos ocho meses trabajando con mi productor musical, Achi Deuz, nos decidimos. “En mi piel”, que es este primer corte, forma parte de algo mucho más grande.
—Todo es prueba y error. ¿Y qué decidiste contar?
—Me considero una persona muy sensible, de esa gente que siente todo muy intensamente, cosa que a veces se somatiza. “En mi piel” es una balada que conecta con las emociones. La canción arranca diciendo cuánto más tengo que soportarme. No aguanto más estar en mi piel, en mi cabeza... La intención era poder poner en palabras esa idea de no poder callar ese pensamiento rumiante. Creo que es de lo más honesto y sincero que he compuesto hasta ahora.
—¿Tus canciones reflejan tus vivencias personales?
—Sí, completamente. No sé escribir de otra manera. Hasta el momento estamos yendo por ese camino. En mis canciones abro mi cabeza y mi corazón, quedo al desnudo y expongo mi fragilidad. A veces, el cotidiano nos empuja todo el tiempo a estar en un personaje para sobrevivir. Y no lo digo de manera dramática, sino como algo que sucede a diario. Me costó mucho darme cuenta de que, quizás, había construido cierta personalidad o ciertas formas porque necesitaba cumplir con determinadas expectativas. En algún punto no estaba siendo yo. Y sé que es muy cliché y está muy escuchado esto de que tenés que ser vos mismo y a toda hora, pero es así... Como cuando te dan un buen consejo, pero no te dicen cómo llevarlo a cabo. También que hay algo muy lindo y corajudo, y es poner un poco de silencio y el tiempo que sea necesario para poder estar con vos y escucharte. Fue un trabajo muy hermoso y muy real. Ya tengo todas las canciones y, de a poco, van a ir saliendo.
“Animarme”—Tu mamá está más cerca de la música que tu papá, pero en tu caso, ¿cómo se te despertaron las ganas de seguir ese camino?
—Mi mamá tiene un disco que hizo a pulmón hace 20 años y cuando surgió el boom de las plataformas fue espectacular poder pasar ese disco a digital. Y ahí ya hay una canción que canto con ella, a mis 7 años. Siempre cuento que me iba pésimo en el colegio... Iba para hacer amigos porque no era una buena alumna y en la única materia en la que me destacaba era música. Entonces, estuvo ahí toda la vida. Me parece que es lo que más te expone y estuve mucho tiempo evitando eso. Hoy, con 31 años, muy psicoanalizada, puedo comprender que me llevó muchos años entender la exposición familiar que tenía. Y yo creo que por eso también reprimía mostrarme frágil, animarme a cantar y fallar.
—Tenías que ser buena porque tu familia era famosa...
—Totalmente. Era difícil, pero mis papás nunca me hicieron un comentario así, sino que estaba relacionado a la expectativa del otro... Las presiones que ponía el otro. Mi papá tuvo una banda de folclore hace muchos años y me acuerdo de que iban a tocar a muchas peñas y yo hacía los coros. Así que la música estuvo ahí, latiendo toda la vida. Evidentemente tenía que encontrar mi lugar.
—¿En la actuación también encontraste tu lugar o quedó un poco rezagada?
—La actriz siempre está. De hecho, la interpretación actoral en la música te da un plus. Mi manera de pensar el arte es compartirlo con el mundo porque lo hago para mí, pero también lo estoy haciendo para el otro, para ver qué emociones les mueve mi música; en qué momentos los acompaña. Y hay algo de la interpretación que me brinda la actriz y que disfruto muchísimo. La actriz está a flor de piel todo el tiempo.
—¿Vas a presentar tus canciones en vivo?
—Sí. Antes de fin de año va a haber una fecha muy importante. Y voy a seguir sacando canciones y escribiendo. Y ojalá se dé hacer cine.
El peso del apellido-Alguna vez contaste lo importantes que fueron tus padres y cuánto te apoyaron, ¿cómo es la relación con ellos hoy?
—Tenemos una relación hermosa. A temprana edad me di cuenta de que el tiempo no es ilimitado, que estamos acá por un ratito, que somos personitas, pequeñitas, compartiendo un ratito el espacio-tiempo. Mi mamá tiene 63 años y mi viejo cumple los 70, y hace varios años que aprendí a valorarlos. Verlos como la mujer y el hombre que son y no como mi mamá y mi papá me hizo generar una amistad muy copada con ellos.
—¿Surgió algo especial cuando te diste cuenta de eso?
—He tenido charlas muy lindas y sinceras... Tal vez a mi papá, que es tan popular, lo ponía mal que yo hiciera castings y no quedara elegida. Y en algún momento hemos tenido una conversación muy espectacular en la que pude decirle que él no tenía nada que ver con eso. Escucho mucho a otros hijos hablar de la época que vivieron los padres, pero eran otras circunstancias, otros tiempos... Y de repente, a los que heredamos esos apellidos y compartimos la misma pasión quizás nos cuesta un poco más.
—A veces parece que puede ser más fácil entrar en el medio si tenés un apellido famoso.
—Hay un montón de prejuicios y mitos. Para no ser hipócrita, honestamente, lo que más brinda el apellido es protección más que oportunidades. Y es un privilegio absoluto. Más de una vez me sucedió que en algún lugar me trataban de una manera y cuando sabían quién era mi papá, el trato empezaba a ser otro. No está bueno porque el trato tiene que ser igual para todos, pero debo admitir que eso sucede mucho. No quedo en el casting, no me acomodan en ningún lado, pero hay cierto respeto al apellido.
“Me mandó un mensajito”—¿Seguís en pareja con Boris?
— Sí, Boris es un hombre muy espectacular, un bombón, y somos súper compañeros. Hace poquito lanzamos nuestra pequeña y humilde productora, Madre Producciones. No vamos a esperar más a que nos llamen, vamos a producir nosotros y unir fuerzas. En noviembre van a ser dos años que estamos juntos.
—¿Y cómo se conocieron?
—Tenemos mucha gente en común y nos dimos cuenta de que hemos compartido los mismos eventos, estrenos y espacios, y no nos conocíamos. Él me seguía en redes y un día me mandó un mensajito... Tenemos un amigo que es el periodista Juani Fernández y me dijo que Boris era un pibe bárbaro, que aceptara salir con él. En ese momento no quería saber nada con el género masculino, bajo ningún punto de vista . Pero me animó que me dijera que era un tipazo. Y acepté la salida y acá estamos.
—¿Están conviviendo?
—Estamos en vísperas de... Pronto nos mudamos juntos a un lugar nuevo.
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