Juicio por la muerte de Maradona: la historia de la “ambulancia permanente” y los dardos a Leopoldo Luque y Agustina Cosachov
A Diego Armando Maradona lo definió como un paciente VIP y, mirando a los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani, integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidr...
A Diego Armando Maradona lo definió como un paciente VIP y, mirando a los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani, integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, a cargo del segundo juicio donde se debaten las eventuales responsabilidades penales en la muerte del astro mundial del fútbol, sostuvo: “Todo lo que hubiesen pedido se iba a autorizar”.
Así, Nancy Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical y una de las personas sentadas en el banquillo de los acusados, negaba en su declaración indagatoria que la empresa de medicina prepaga no hubiese brindado las prestaciones que el paciente necesitaba cuando fue trasladado desde la Clínica Olivos, donde fue intervenido quirúrgicamente de un hematoma subdural el 3 noviembre de 2020, a una casa alquilada en el barrio privado San Andrés, en Tigre.
Forlini, de 57 años, solo respondió preguntas de sus abogados, Nicolás D’Albora y Agustín Varela. Su relato comenzó para explicar cómo se preparaban las prestaciones del servicio de cuidados domiciliarios.
La imputada siempre habló de “cuidados domiciliarios” y no de “internación domiciliaria”, que es lo que la familia del astro mundial del fútbol estaba convencida que el Diez iba a tener una vez externado de la Clínica Olivos, según afirmaron sus hijas Dalma, Gianinna y Jana cuando declararon como testigos.
Forlini quiso dejar bien en claro que las prestaciones necesarias para los cuidados domiciliarios tienen que ser solicitadas por el “médico tratante” y en el caso de Maradona esas funciones las identificó en neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, dos de los imputados.
“No hubo pedido de aparatología”, afirmó Forlini. Y sostuvo que se pidió el servicio de acompañantes terapéuticos y enfermeros las 24 horas.
También dijo, que en un primer momento se hizo referencia a “médicos diarios”, pero que después tomó contacto con Luque, quien le pidió una visita médica semanal y una consulta de un especialista en neurología.
“Se pidió una visita médica semanal. El médico clínico iba a ir como un interconsultor”, dijo la imputada.
Y, aseguró, que todo lo que el cuerpo médico tratante hubiese pedido se iba a autorizar. “Me dejaron en claro que las decisiones iban a pasar por ellos”, recordó, en referencia a Cosachov y Luque.
Antes había declarado Dalma Maradona Villafañe, la hija mayor de Maradona, quien entre otras cosas afirmó que se había hablado de una “internación domiciliaria seria” y entre otras cuestiones le aseguraron que iba a haber una ambulancia disponible las 24 horas en la puerta de la casa donde había sido trasladado su padre.
“En mi área jamás recibimos un pedido de ambulancia permanente”, sostuvo Forlini en su declaración.
En medio de su declaración se leyeron y se reprodujeron mensajes de WhatsApp, donde se advirtió que surgieron inconvenientes como en la toma de los signos vitales por parte de los enfermeros o en el momento en que Diego tenía que tomar la medicación
“Estaba preocupada porque no podíamos encausar el servicio adecuadamente por algunas irregularidades que había, como que no se podían tomar los signos vitales o no se le podía dar la medicación”, reconoció Forlini.
Casi al llegar al final de la declaración, el abogado D’Albora le preguntó si en algún momento se representó la muerte de Maradona mientras estaba en la casa alquilada de Tigre. La imputada respondió: “Cuando me enteré que había entrado en paro hay tres posibilidades. Una es que se mejore, la otra es que tenga secuelas y la tercera es que se muera. Era inesperado que fallezca, nos dejó a todos en shock. Antes de ese momento nunca se me representó la posibilidad de que se muera. Era una servicio que no se le estaba poniendo nada de complejidad. No había requerido prestaciones de mayores complejidades. Uno pensaba que el paciente mejoraba“.
Cuando terminó de declarar y antes de retirarse de la sala de audiencias, Forlini se abrazó con su hijo, que la acompaño durante toda la jornada. “Gracias”, le dijo la médica.