Justicia por mano propia: vecinos mataron a la vendedora de droga vinculada a un doble homicidio en Florencio Varela
La guerra narco en los barrios San Luis y San Francisco, de Florencio Varela, sumó la tercera víctima mortal en 48 horas. El domingo a la madrugada los vecinos asesinaron a una mujer de 30 años ...
La guerra narco en los barrios San Luis y San Francisco, de Florencio Varela, sumó la tercera víctima mortal en 48 horas. El domingo a la madrugada los vecinos asesinaron a una mujer de 30 años que vivía en una casa donde vendían drogas.
Según fuentes policiales, Cintia Caballero fue apuñalada cuando huía de la vivienda que un grupo de unos 200 vecinos incendió. La propiedad está en la calle 1325, entre 1344 y 1348. Allí vivían la mujer, su pareja -un hombre que fue herido de gravedad- y su cuñado, identificado como Johny, un vendedor de droga que instaló un búnker sin autorización de la banda de los Paisa, que controlan la zona.
El ataque contra la casa en la que vivían Cintia, su pareja y su cuñado resultó el corolario de la balacera ocurrida el jueves pasado, minutos después de las 22.20, cuando desde un Volkswagen Suran gris, cuatro integrantes de la banda de los Paisa dispararon con una ametralladora contra el frente de la casa situada en 1325, entre 1344 y 1348, y mataron a Ariel Macchi y Franco Herrera, quienes estaban en la puerta de la vivienda junto a Sebastián Ortiz.
Cuando fueron baleados, Macchi, Herrera y Ortiz esperaban que les llevaran herramientas porque al día siguiente debían realizar un trabajo de albañilería. Actualmente, Ortiz está internado en grave estado en el hospital Mi Pueblo, de Florencio Varela.
Guerra narco en Florencio VarelaMacchi, Herrera y Ortiz fueron víctimas inocentes de una guerra narco entre los Paisa y bandas rivales. Los Paisa no aceptan competencia y cuando algún transa o vendedor de un grupo rival se instala para vender drogas en su territorio, matan a los dealers disidentes y a vecinos.
A partir de la reconstrucción del ataque realizada por los investigadores policiales y judiciales se determinó que cuando los sicarios del Volkswagen Suran gris dispararon contra la casa en la que estaban los albañiles tenían como objetivo, en realidad, la vivienda del tal Johny.
La hipótesis de los investigadores apunta a que los sicarios se equivocaron de blanco y en lugar de acribillar el búnker de Johny, su hermano Ariel y su cuñada Cintia, ejecutaron a Macchi y Herrera. Ambas viviendas están en la calle 1325, entre 1348 y 1344.
El sábado a la mañana, cuando los vecinos de Herrera se enteraron de que el albañil había fallecido, organizaron una manifestación para reclamar justicia por las víctimas del ataque y para exigir que la policía expulse a los narcos que venden droga en el barrio.
Ante la falta de acción de los efectivos -que llegaron al lugar para custodiar la casa que era el verdadero objetivo del ataque, que funcionaba como búnker de droga-, los vecinos incendiaron la vivienda. Tanto Johny, como su hermano, Ariel y su pareja, Cintia, huyeron de las llamas. Pero, ayer, durante la madrugada, fueron alcanzados por algunos de los vecinos que los hirieron a puñaladas.
Cintia falleció en el lugar, mientras que Ariel, su pareja, fue llevado en grave estado al hospital Mi Pueblo. En el mismo centro asistencial está internado en terapia intensiva Sebastián Ortiz, el único sobreviviente de la balacera ocurrida el jueves a la noche.