La respuesta de un gigante de Wall Street a inversores que preguntaron por el apoyo social al plan Milei
Tras una semana de reuniones con fondos de inversión en Nueva York y Boston, el banco estadounidense Citi se hizo eco de una nueva preocupación entre los grandes jugadores que siguen de cerca el ...
Tras una semana de reuniones con fondos de inversión en Nueva York y Boston, el banco estadounidense Citi se hizo eco de una nueva preocupación entre los grandes jugadores que siguen de cerca el caso argentino: el apoyo político y social al programa económico de Javier Milei de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Aunque consideró que una reversión del rumbo económico sigue siendo un escenario de baja probabilidad, advirtió que “ya no es una probabilidad cero” y remarcó que “esta distinción no es trivial”.
La conclusión quedó plasmada en un informe titulado “¿De abajo hacia arriba o de arriba hacia abajo? El próximo capítulo de la Argentina”, en el que la entidad sostuvo que, si bien las expectativas sobre el país “siguen siendo ampliamente favorables y optimistas”, comenzaron a aparecer “señales mixtas” que obligan a un mayor monitoreo de la evolución del programa económico libertario.
El documento, elaborado por los economistas Ricardo Dessy y Felipe Juncal, plantea que la principal discusión que apareció durante las reuniones con inversores giró en torno a una pregunta central: si las reformas impulsadas por Milei responden a una demanda genuina y duradera de la sociedad argentina o si dependen exclusivamente del actual Gobierno y podrían perder respaldo con el tiempo.
“¿Representa Milei una demanda real de cambio desde abajo hacia arriba (‘bottom-up’) o es una transformación impuesta desde el poder (‘top-down’)?”, resumió el banco como eje conceptual del debate que hoy domina parte de las conversaciones en Wall Street sobre la Argentina.
El reporte contrastó ese deterioro político y social con una macroeconomía que, según Citi, sigue mostrando resiliencia. El banco destacó que el Banco Central compró más de US$7500 millones antes del pico de liquidación de la cosecha gruesa, que el peso continuó apreciándose incluso durante la reciente volatilidad global por el conflicto en Medio Oriente y que Fitch elevó la calificación soberana argentina de CCC+ a B-.
Según Citi, el interrogante empezó a ganar espacio porque algunos indicadores económicos y sociales comenzaron a deteriorarse en los últimos meses, pese a la mejora de las variables macroeconómicas. El informe destacó que la inflación pasó de 1,5% mensual en mayo de 2025 a 3,4% en marzo de este año y acumuló diez meses consecutivos de aceleración. También señaló que el desempleo subió de 6,5% a 7,5% y que el índice de confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella cayó 12,1% en abril, encadenando cuatro meses consecutivos de retroceso.
A eso se suma, según el banco, un aumento del “ruido político” y una serie de “errores no forzados” del oficialismo que comenzaron a erosionar parte de la confianza de los inversores. Citi sostuvo que esos factores elevaron la atención del mercado sobre la capacidad del Gobierno para sostener el apoyo social al programa económico hasta 2027. Es algo que en las últimas semanas comenzaron a tratar otros bancos de Wall Street.
El informe aclaró, de todos modos, que el escenario base del banco sigue siendo favorable para la continuidad de las reformas. Citi consideró que existe una demanda social genuina por estabilidad macroeconómica y un rechazo persistente al modelo económico previo, lo que —según el análisis— reduce las probabilidades de una reversión brusca del rumbo actual.
Entre los argumentos que utilizó para sostener esa visión, el banco mencionó la fragmentación de la oposición, la falta de una alternativa económica clara y el respaldo obtenido por el oficialismo en las elecciones legislativas de 2025 pese al ajuste fiscal. Según Citi, esa dispersión opositora dificulta la construcción de una propuesta capaz de canalizar el malestar social sin romper con el actual rumbo económico.
Citi también sostuvo que varios factores podrían ayudar a mejorar el clima económico en los próximos meses. Entre ellos, mencionó una desaceleración de la inflación, recuperación del crédito, crecimiento de exportaciones y el avance de inversiones vinculadas al RIGI. Según el informe, actualmente existen proyectos anunciados o en ejecución por unos US$170.000 millones y ya fueron presentadas 36 iniciativas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones por alrededor de US$93.000 millones.
Pese a ese diagnóstico positivo, el informe dejó una advertencia que sintetiza el nuevo clima que perciben parte de los fondos internacionales: aunque Citi sigue considerando baja la probabilidad de un giro económico abrupto en la Argentina, sostuvo que ese escenario “ya no es una probabilidad cero”.