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Los tres nudos que el peronismo no logra desatar y le complican su armado para regresar al poder en 2027

“El peronismo se está reordenando. Cristina (Kirchner) ya no es hegemónica, Axel (Kicillof) arrancó para comerse a los chicos crudos y ahora mirá. Y Sergio (Massa) se guardó, pero con él nu...

“El peronismo se está reordenando. Cristina (Kirchner) ya no es hegemónica, Axel (Kicillof) arrancó para comerse a los chicos crudos y ahora mirá. Y Sergio (Massa) se guardó, pero con él nunca se sabe hasta último momento”. La frase pertenece a un dirigente muy informado de la rosca interna en el principal partido de oposición, que debe sortear un cúmulo de enfrentamientos y desconfianzas para desandar el camino de regreso al poder en 2027.

En el diagnóstico que hacen en el PJ y sus fuerzas aliadas, como el Frente Renovador, se identifican tres nudos centrales que el peronismo debe desatar para ser una alternativa de poder real a los libertarios del presidente Javier Milei. El primero de ellos salta a la vista: el maltrecho vínculo personal y político entre la expresidenta Cristina Kirchner y el gobernador Axel Kicillof. No hay, hasta el momento, ninguna señal de distensión entre ambos.

El segundo nudo está vinculado al futuro político de Massa. A diferencia del estilo protagónico que signó toda su carrera pública, el exministro de Economía cultivó tras la derrota con Milei en las presidenciales de 2023 un perfil bajo, discreto y componedor con casi todos los sectores de la oposición. “Hablo con todos, soy una especie de cura párroco del peronismo”, lo escucharon decir. Pero nadie sabe con certeza qué papel asumirá a la hora de las definiciones.

Más allá de los personalismos, relevantes en la historia y las formas de conducción peronistas, se verifica un tercer nudo que sería determinante para una fuerza política que atraviesa un momento de debilidad no comparable desde el retorno de la democracia en 1983. Se trata de las dudas procedimentales que tienen los intendentes bonaerenses para avanzar con la restauración de la reelección indefinida en el distrito que es el corazón del PJ.

Cristina y Kicillof, un disgusto en el espejo

Cristina Kirchner está embarcada, por estos días, de lleno en su campaña “Cristina libre”. Tiene previsto salir al balcón de su departamento de San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria, cada vez que un grupo de militantes pase por allí. El 18 de junio cumplirá un año encerrada y no aparecen perspectivas de recuperar la libertad antes del próximo proceso electoral. Pero aún así no tiene intención de apoyar la candidatura de Kicillof.

Según pudo saber LA NACION, Cristina Kirchner todavía reprocha con fastidio que le hayan sugerido en 2024 -antes de quedar presa- que debía correrse para posibilitar el surgimiento de una renovación en el peronismo. Ante la insistencia de algunos dirigentes para darle más tiempo a la supuesta renovación, la expresidenta fue lapidaria: “No se hagan ilusiones”, dijo en reserva. Está claro que las “nuevas canciones” del axelismo no la enamoran.

Tampoco Kicillof luce entusiasmado con un pronto acercamiento a quien fuera su madrina política y demora una posible visita a San José 1111. Ante los reclamos de intendentes propios para que avance en esa dirección y se saque una mochila de encima, el gobernador argumentó que prefiere hacerlo en marzo de 2027, para evitar una “paritaria”, en referencia a los pedidos que supone que le hará el kirchnerismo para apoyar su proyecto presidencial.

La imagen de Axel Kicillof registra un comportamiento prácticamente espejo al de CFK en la actualidad. Su imagen no está atada a la ex presidenta, pero es indisociable. Nada por fuera de ese espacio (por ahora). Cualquier intento de desmarcarse tiene bastante imposibilidad de… pic.twitter.com/MaU0JJJAoy

— maRIO rioRDA (@maRIOrioRDA) May 29, 2026

Pero aunque Cristina y Kicillof prefieran ir cada uno por su lado, el electorado kirchnerista siente otra cosa: la imagen de ambos, en ese campo de afinidad política, es “indisociable”, advirtió el politólogo Mario Riorda, en base a datos de imagen positiva y negativa. “Cualquier intento de desmarcarse tiene bastante imposibilidad de crecer”, sostuvo el especialista. El problema principal lo afronta Kicillof, que por ahora no parece encontrar la fórmula para resolverlo.

¿Massa va por una nueva oportunidad?

Massa se jacta de estar más ocupado en el rearmado del peronismo puertas adentro, que en salir a ocupar espacios públicos en la pelea con Milei. Evita las fotos de esos encuentros, por la mala prensa que tiene la rosca política, pero en los últimos días se filtró un encuentro con el intendente de Roque Pérez, Maximiliano Casciani, en sus oficinas de Retiro. Fue solo un botón de muestra: por allí desfilan decenas de dirigentes, muchos de ellos no peronistas.

El jefe del Frente Renovador cuestiona a los encuestadores que le llevan los focus groups en los que parte del electorado critica que la oposición “no le pone el cuerpo” a la pelea con Milei. “Ya me cansé de ese tipo de cuestionamientos”, masculla. Alienta los armados como el de los peronistas federales que se reunieron en Parque Norte y el de Miguel Pichetto con los libertarios blue en la Provincia, pero dice que no tiene ningún sentido anticipar una candidatura.

“A los que preguntan y los veo apresurados, les digo que busquen las tapas de los diarios de mayo o junio del 22. El escenario era completamente distinto del que se configuró un año después”, suele repetir Massa ante sus interlocutores para bajar la expectativa de quienes lo alientan a salir al ruedo lo antes posible. También escuchan del tigrense que hasta después del mundial no hay chances de que los argentinos se enfoquen en cuestiones políticas.

La reelección indefinida de los intendentes

Kicillof recibió días atrás en su despacho en La Plata a los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda), Julio Alak (La Plata) y Fernando Espinoza (La Matanza). También fueron de la partida el ministro Gabriel Katopodis y el diputado bonaerense Mariano Cascallares, jefes políticos de San Martín y Almirante Brown, respectivamente. La reunión fue áspera: le pidieron que se defina sobre la reelección indefinida y el desdoblamiento electoral en 2027.

Presionado por los propios, el gobernador tiene ahora dos caminos a seguir: enviar un proyecto a la Legislatura y hacerse cargo del costo político del caso o empujar un expediente judicial que llegue a la Suprema Corte bonaerense, para que definan sus tres integrantes, Sergio Torres, Hilda Kohan y Daniel Soria. Fuentes bien informadas del PJ deslizaron que ya hubo sondeos a los cortesanos. El delicado asunto podría terminar en la Corte nacional.

Para el peronismo es vital que su aparato de intendentes tenga acceso a otro mandato, para que los jefes territoriales no se desentiendan de la elección del próximo gobernador. Hay que recordar, en este punto, que ante la posibilidad cierta de perder la Presidencia en 2023, el PJ y sus aliados tuvieron una última reacción instintiva, que fue retener la provincia de Buenos Aires. Kicillof interpreta que fue gracias a él, pero no todos piensan lo mismo.

Tres años después, Cristina Kirchner, Kicillof y Massa forman parte de una familia disfuncional, que sin embargo quiere desatar sus nudos de cara a 2027. Los tres se conocen demasiado y saben que, muy probablemente, volverán a depender unos de otros. “Yo no pago divorcio ajeno”, chicaneaba Massa a los distanciados kirchneristas y axelistas, hasta que un día le respondieron: “Y nosotros no pagamos infidelidades”. Juegan al fleje, pero no la tiran afuera.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/politica/los-tres-nudos-que-el-peronismo-no-logra-desatar-y-le-complican-su-armado-para-regresar-al-poder-en-nid31052026/

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