Racing jugó casi todo el partido con un futbolista menos y ganaba, pero no aguantó ante Barracas Central
Racing complicó sus aspiraciones de clasificación ante Barracas Central, con el que terminó 1-1 en el Cilindro de Avellaneda, donde jugó desde los 5 minutos del primer tiempo con uno menos por ...
Racing complicó sus aspiraciones de clasificación ante Barracas Central, con el que terminó 1-1 en el Cilindro de Avellaneda, donde jugó desde los 5 minutos del primer tiempo con uno menos por la expulsión a Adrián Fernández por agresión. Se puso en ventaja con 10, gracias a un gol de Matías Zaracho en la etapa inicial, pero una volea de Fernando Tobio a 10 minutos del cierre provocó bronca en el público albiceleste: hubo insultos a la comisión directiva que encabeza Diego Milito.
“A ver si entienden todos los jugadores, hay que ir al frente por los colores. / A ver si entienden todos los dirigentes, Racing es grande por esta gente”, bramó la hinchada de la Academia a minutos del final frente a Barracas Central, que hizo pesar la supremacía numérica que tenía casi desde el vestuario, por la tarjeta roja a Fernández.
El ex mediocampista de San Telmo golpeó a Dardo Miloc, el VAR lo advirtió y Pablo Echavarría expulsó justificadamente a Fernández, cuya irresponsabilidad puso cuesta arriba a los dirigidos por Gustavo Costas. El técnico, bancado masivamente por el público, fue el único que quedó exento de un cierre con insultos a la dirigencia. “La comisión, la comisión, se va a la p… que lo parió”, se escuchó por primera vez desde la asunción de Milito.
Echavarría, cuya vara fue muy dispar para sancionar la mayoría de las faltas, igualmente había expulsado con razón a Toto Fernández. En un presente cruzado por las suspicacias respecto a los arbitrajes, también la parcialidad racinguista descargó su bronca en el presidente de la AFA: “Chiqui Tapia, botón. Chiqui Tapia, botón. / Sos un hijo de p…, la p… madre que te parió”.
El equipo de Racing que jugó a flor de piel durante dos temporadas y erizó la epidermis de sus fanáticos, llegó al duelo con Barracas Central en carne viva. De afrontar batallas épicas y reflejar el sentir de Gustavo Costas, el director técnico e ídolo que sintetiza la pasión de millones de hinchas como él, la Academia había pasado a un convulsionado y desconcertante andar que también dejó cicatrices internas.
Antes, durante y después del empate con Aldosivi, se retroalimentaron situaciones negativas en la interna albiceleste. Antes, tensión en una práctica que abandonó Santiago Solari, quien por eso no fue citado al partido con el Tiburón. Durante aquellos 90 minutos, el rendimiento y la intensidad (un sello del equipo durante el ciclo) habían brillado por su ausencia. Y luego, frente a los micrófonos, Costas fue durísimo con los jugadores a los que tantas veces defendió y cuidó como si fueran hijos: “Acá hay un problema de actitud”.
Diego Milito, el presidente que durante la campaña insistió en la necesidad de una gestión próxima al socio, mantuvo el silencio del que hizo una paradójica manera de comunicar. “Unidos somos imbatibles”, vaticinaba el ex capitán e ídolo cuando asumió como mandatario, en diciembre de 2024, pero la coyuntura exhibe cómo la grieta racinguista está más presente que nunca.
“Milito, con Racing no se j...” fue la leyenda que apareció en distintas pintadas camino al Cilindro de Avellaneda, donde también aparecieron pasacalles –también sin firma, como en las paredes– para respaldar al técnico: “Costas, sos Racing. A muerte con voz ”. Error ortográfico al margen, la voz del enojo del entrenador en Mar del Plata hizo ruido en un vestuario que se sintió lejos del lema “todos juntos” que había imperado en este ciclo.
Compacto de Racing 1 vs. Barraca Central 1Racing necesitaba imperiosamente una victoria. Con vocación ofensiva pese a estar con un hombre menos, el equipo de Costas fue al frente ante la pasividad de Barracas. Así, a los 30, Zaracho sorprendió de cabeza con un anticipo ofensivo y hacía pensar que la noche sería de resurgimiento.
Sin embargo, en un partido en el que por falta de variantes tuvo que apelar a Tomás Conechny como falso lateral volante por la izquierda (lo que grafica la mala conformación del plantel, potenciado por las lesiones), el cansancio jugó su partido y la Academia confirmó su presente cruzado por las malas: Tobio enganchó un remate desde afuera del área y la puso junto al palo izquierdo de Cambeses. El empate, vivido como derrota y extensión de la angustia, detonó el humor de la gente con la dirigencia.