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Trump autoriza construir buques en el extranjero y ordena volver a las catapultas de vapor

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WASHINGTON.– El presidente norteamericano, Donald Trump, autorizó a la Armada a construir buques en el extranjero y le ordenó abandonar un complejo sistema para lanzar aviones de combate desde sus portaaviones y volver, en cambio, al uso de las antiguas catapultas de vapor, informó la Casa Blanca el jueves.

Trump firmó un memorando de seguridad nacional que ordena el cambio, lo que obligaría al cuarto buque de la clase de portaaviones Gerald R. Ford a abandonar el Sistema Electromagnético de Lanzamiento de Aeronaves (EMALS), utilizado en los tres primeros buques producidos. Se espera que el cambio de diseño cueste a los contribuyentes cientos de millones de dólares.

El memorando ordena al Pentágono y a la Armada presentar planes a Trump en un plazo de dos meses para retirar el EMALS. Además, establece que los ascensores electromagnéticos para armas de los portaaviones de la clase Ford deberán ser reemplazados.

Las acciones de Huntington Ingalls (HII.N), el principal contratista encargado de construir los portaaviones de la clase Ford, subieron levemente en las operaciones posteriores al cierre de la Bolsa de Nueva York.

En marzo de 2026, el USS Gerald R. Ford, el primer buque de la nueva clase de portaaviones, había completado 36.863 lanzamientos mediante el sistema EMALS, según documentos del Pentágono.

El cambio de diseño se implementará en el Doris Miller, el cuarto buque previsto de la clase Ford. Está previsto que la quilla del Doris Miller sea colocada para fines de 2026 y que la Armada reciba el portaaviones a comienzos de 2034.

La medida llega después de años de críticas de Trump contra el nuevo sistema de catapulta accionado magnéticamente que lanza los aviones de combate desde la cubierta de los portaaviones.

También se produce en un momento en que el Ejército estadounidense intenta obtener del Congreso fondos para todo el equipamiento que necesita, mientras la Armada tiene dificultades para contar con suficientes marineros para dotar sus buques.

Larga disputa de Trump contra la nueva tecnología

Trump ha criticado con frecuencia el sistema electromagnético de lanzamiento de la Armada, al considerar que es más costoso y menos eficaz que las catapultas de vapor.

“Se gastaron miles de millones de dólares más en catapultas eléctricas y no son buenas. Tampoco son ni de cerca tan buenas; son demasiado complejas”, dijo Trump el mes pasado durante una cumbre de defensa en Pensilvania.

El enojo del magnate con la nueva tecnología se remonta al menos a 2017, durante su primer mandato, cuando afirmó en una entrevista con la revista Time que el nuevo sistema “no es bueno” y que “no tiene la potencia” de los antiguos sistemas de vapor.

“Van a volver al maldito vapor”, dijo Trump en aquel momento. Desde entonces, el tema ha aparecido con frecuencia en sus mítines y otros actos públicos.

Cuando la Armada seleccionó el EMALS en 2009, afirmó que el sistema reduciría los costos totales durante el ciclo de vida, requeriría menos mantenimiento que las catapultas de vapor y generaría menos estrés físico sobre los aviones embarcados.

El sistema, que también fue elegido por la Armada francesa, tuvo problemas inicialmente, pero desde entonces ha completado miles de lanzamientos.

General Atomics, fabricante del EMALS, afirmó en un comunicado que la decisión de no continuar con el sistema en el Doris Miller merecía “una reconsideración cuidadosa”.

“Con casi el 50% de la producción ya completada, cambiar de rumbo ahora introduciría importantes riesgos de costos, plazos e integración”, afirmó General Atomics.

Algunas de las principales ventajas del sistema electromagnético son su capacidad para lanzar aeronaves a mayor velocidad, además de ser más fácil de mantener, requerir menos marineros para su operación y ocupar menos espacio a bordo del buque.

El sistema EMALS instalado en el USS Gerald R. Ford redujo de aproximadamente una docena a solo dos el número de marineros necesarios para operar las catapultas.

Volver a un sistema que requiere más personal se produce en momentos en que la Armada ha tenido dificultades para traducir sus avances en reclutamiento del último año en una dotación efectiva de los puestos a bordo de sus buques de guerra. A comienzos de año, la Armada tenía unos 20.000 puestos sin cubrir en toda su flota.

En febrero, la Armada destacó las ventajas del sistema en un comunicado de prensa en el que afirmó que permitía al USS Gerald R. Ford lanzar y recuperar aeronaves a un ritmo superior al de su predecesor, los portaaviones de la clase Nimitz.

Se habilita la producción en el extranjero

El memorando firmado por Trump también abre la posibilidad de que la Armada vuelva a construir buques en el extranjero por primera vez en décadas.

Los constructores navales extranjeros que hayan realizado “inversiones sustanciales y duraderas” en astilleros estadounidenses estarán “temporalmente autorizados” a construir hasta dos buques en sus astilleros de origen, que serán entregados para cubrir las necesidades más urgentes y reducir los plazos, como complemento de los buques construidos en astilleros estadounidenses.

El constructor naval australiano Austal informó el martes que el grupo surcoreano Hanwha había ofrecido comprar sus operaciones en Estados Unidos por hasta US$1.200 millones, mientras el conglomerado busca expandirse en el mercado de defensa estadounidense.

El memorando de Trump también ordenó al secretario de Defensa crear un quinto astillero de la Armada para aumentar la capacidad de reparación de submarinos y portaaviones.

La disputa por el financiamiento de la Armada

La medida se produce mientras el Congreso deberá evaluar los proyectos de presupuesto y las partidas de financiamiento que el gobierno de Trump ha dicho que necesita para financiar al Pentágono y la guerra con Irán.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, estimó el mes pasado que el costo de la guerra había ascendido a 37.500 millones de dólares, mientras los republicanos preparaban un paquete de US$95.000 millones de dólares para financiar a las Fuerzas Armadas, junto con otras prioridades de la Casa Blanca.

Hegseth afirmó que los fondos adicionales para la guerra constituyen una inyección de dinero “urgente y necesaria” y que, junto con el presupuesto de defensa de 1,5 billones de dólares propuesto por Trump, representan una inversión generacional en las Fuerzas Armadas.

La Cámara de Representantes aprobó ambas iniciativas por un estrecho margen, pero el Senado todavía debe pronunciarse cuando retome sus sesiones en septiembre.

Agencias AP y Reuters

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/trump-autoriza-construir-buques-en-el-extranjero-y-ordena-volver-a-las-catapultas-de-vapor-nid14082026/

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