Trump cambia el esquema de vacunación infantil: qué advierten los expertos argentinos y por qué preocupa la hepatitis B
La decisión de Donald Trump de modificar el calendario de vacunación infantil de Estados Unidos volvió a abrir el debate sobre las estrategias de inmunización aplicadas durante décadas. El pre...
La decisión de Donald Trump de modificar el calendario de vacunación infantil de Estados Unidos volvió a abrir el debate sobre las estrategias de inmunización aplicadas durante décadas. El presidente estadounidense firmó ayer una orden ejecutiva que reduce a 11 las vacunas recomendadas universalmente para los niños. Entre las que dejan de tener esa recomendación se encuentran las de hepatitis B, hepatitis A, gripe, Covid-19, rotavirus, meningococo y virus respiratorio sincicial (VRS). La medida no las prohíbe: algunas pasarán a indicarse según el riesgo individual o mediante una decisión compartida entre las familias y los profesionales de la salud.
La decisión generó cuestionamientos entre especialistas y organizaciones sanitarias. Consultados por LA NACION, la médica pediatra Laura García Alonso, coordinadora de vacunas de Helios Salud; la infectóloga Elena Obieta; y Eduardo López, infectólogo del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, advirtieron sobre los riesgos de abandonar la vacunación universal contra la hepatitis B y cuestionaron la intención de separar vacunas que actualmente se administran de forma combinada.
Uno de los principales cambios en Estados Unidos afecta a la hepatitis B. La nueva política profundiza una modificación iniciada a fines de 2025, cuando ese país dejó de recomendar sistemáticamente la dosis al nacer para los bebés cuyas madres hubieran dado negativo para el virus. Ahora, la inmunización deja de recomendarse universalmente para todos los chicos y pasa a una estrategia vinculada con el riesgo individual.
La hepatitis B es una infección viral que afecta al hígado y puede transmitirse a través de la sangre y otros fluidos corporales, así como de madre a hijo. Algunas personas desarrollan una infección crónica que, con los años, puede provocar cirrosis y cáncer de hígado. López destacó, por eso, una característica particular de esta inmunización: “La vacuna de hepatitis B es una de las vacunas que previenen el cáncer y enfermedades crónicas, como la cirrosis hepática”.
El impacto de la vacunación puede medirse en números. Según la OMS, antes de su introducción generalizada, alrededor del 5% de los menores de cinco años tenía una infección crónica por hepatitis B; para 2019 esa proporción había caído a menos del 1%. “Desde el inicio del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) hace más de cinco décadas, las vacunas han prevenido un estimado de 154 millones de muertes en todo el mundo, y la mayoría de las vidas salvadas fueron de niños menores de cinco años”, resalta García Alonso.
La experta destaca, al igual que López, el rol de la vacunación contra la hepatitis B para prevenir el cáncer. “La infección persistente por virus oncogénicos, como el VPH y el de la hepatitis B (VHB), causa una proporción importante de los cánceres cervicales, anogenitales y de hígado. Las vacunas no solo previenen estas infecciones, sino que también interrumpen los cambios celulares que pueden derivar en tumores. Por lo tanto, la vacunación debe entenderse no solo como un medio de control de infecciones, sino también como una piedra angular de las estrategias de longevidad y envejecimiento saludable”, afirmó.
Para Obieta, esas cifras permiten dimensionar qué es lo que está en juego. “La única opción para evitar la hepatitis B es la vacunación universal en la infancia. Son tres dosis y es una vacuna segura y eficaz”, sostuvo la infectóloga.
Cuestionó especialmente que la inmunización en los Estados Unidos pase a depender de una evaluación individual, debido a que muchas veces el riesgo futuro es imposible de anticipar. “La gente no se percibe en riesgo”, advirtió. Un chico sin factores particulares podría necesitar diálisis años después —una situación que incrementa la posibilidad de exposición— o adquirir el virus mediante relaciones sexuales sin protección. “¿Cómo sabés si un hijo de 10 años no va a tener que entrar en diálisis o va a tener sexo no protegido y adquirir hepatitis B?”, planteó.
La triple viralOtro punto controvertido de las nuevas medidas de la administración de Trump es la intención de que la triple viral MMR —contra sarampión, paperas y rubéola— deje de administrarse como una vacuna combinada y sus componentes puedan ofrecerse por separado. López rechazó particularmente uno de los argumentos históricos utilizados contra esta vacuna, que es su supuesta relación con el autismo. “Ninguna vacuna, a través de los millones de dosis que se han aplicado, produce autismo”, afirmó. Esa asociación surgió de un artículo publicado en 1998 por Andrew Wakefield, que posteriormente fue retractado por The Lancet y cuyo autor fue excluido del registro médico británico.
Para López, combinar los tres componentes ofrece ventajas concretas: simplifica la logística, evita múltiples inyecciones y facilita completar los esquemas. “El chico va una sola vez al vacunatorio o al hospital y se aplica ya la protección de las tres vacunas”, explicó.
Obieta puso el foco en otra consecuencia: la posibilidad de perder “oportunidades vacunales”, es decir, desaprovechar el contacto con el sistema sanitario para completar las inmunizaciones correspondientes. “No le vas a decir a una mamá que venga un día para darle una vacuna y que después vuelva al mes para darle otra. Es una locura”, ejemplificó.
La administración simultánea de vacunas tampoco es excepcional. López explicó que los calendarios pueden contemplar tres y, en determinadas circunstancias, hasta cuatro vacunas durante una misma consulta, incluso en niños pequeños. “Esto se ha utilizado en la Argentina y en otros países durante muchos años y no hemos observado mayores efectos adversos”, sostuvo. Los especialistas también rechazaron cuestionamientos sobre los componentes de las vacunas. Obieta señaló que no existe evidencia que demuestre que los excipientes sean peligrosos en las cantidades utilizadas.