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Una casa en Bariloche se eleva para ganar las mejores vistas del Lago Gutiérrez

El trabajo con la geometría es un rasgo distintivo de cada proyecto de ...

El trabajo con la geometría es un rasgo distintivo de cada proyecto de Alric-Galíndez, en particular, de los más de 40 que llevan construidos en Bariloche gracias a la coordinación aceitada entre sus sedes allí y en Buenos Aires. Es que sus diseños responden tanto al programa como al terreno, y los lotes en la Patagonia suelen traer consigo pendientes e irregularidades. Por eso, en esta casa de fin de semana en Arelauquen, hay una secuencia de ventanas en altura que no solo enfocan sino también reflejan el paisaje del cerro Catedral.

“Suben en el frente para buscar el paisaje montañoso y evitar, al mismo tiempo, mirar hacia la calle. También aportan a la ventilación cruzada del interior, que está integrado y tiene doble altura”, explica el arquitecto Santiago Alric Ferre, fundador del Estudio con sus socios Carlos Galíndez, Luciano Capaccioli y Federico Lloveras, este último, instalado en la oficina del sur.

El acceso, el living-comedor-cocina y los ambientes de encuentro social están en la planta alta, para disfrutar de las mejores vistas.

Santiago Alric Ferre, socio fundador de Alric-Galíndez, estudio a cargo del proyecto.

“En busca de una lectura continua, todo el interior se revistió en madera de ciprés, hierro y muebles de madera oscura o laqueados en negro”.

“En el sur aparece mucho el recurso del gavión, que son las jaulas metálicas que se usan para sostener piedras sueltas y contener laderas de montañas. La chimenea dialoga con esa figura y busca honrar el contexto y los recursos locales”.

Pegada a la puerta de entrada, una escalera conduce hacia la cota 0, donde están ubicados los dormitorios, excepto el principal, que se encuentra a la derecha del acceso, con paso camuflado tras el tabique de madera.

El negro da profundidad al frente de cocina y hace que se pierda entre los tonos elegidos para la estructura y el interior.

Seguido al comedor, hay un quincho exterior con parrilla, resguardado de los vientos en tres de sus laterales. “Se enmarca en la misma grilla estructural que el resto de la planta, dejando la posibilidad de sumar ventanas a futuro, si los dueños lo quisieran”.

El proyecto de iluminación estuvo a cargo del arquitecto Arturo Peruzzotti. “Siempre le pedimos priorizar la calidez lumínica y que la luz salga de adentro hacia afuera. Es decir, que sea la propia construcción la que ilumine el entorno a través de sus grandes ventanales y no las luces exteriores”.

El contrafrenteCamino a los cuartos

“Por pedido de los dueños, solo ubicamos la suite principal en el primer piso: querían poder disfrutar de la casa completa en un solo nivel cuando no están sus hijos”.

Proyectados sobre una misma línea horizontal, todos los cuartos tienen vistas al lago Gutiérrez, ubicado hacia el fondo del terreno.

A excepción del techo, construido en chapa acanalada, el exterior está revestido en siding cementicio y tonalizado como madera oscura, para asegurar la durabilidad y el mantenimiento cero.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-living/una-casa-en-bariloche-se-eleva-para-ganar-las-mejores-vistas-del-lago-gutierrez-nid10082026/

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