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Una familia de arquitectos reformó estos 65 m2 para que los más jóvenes pudieran independizarse

“La luz atraviesa todo gracias a las ventanas que se abrieron en las paredes interiores. Desde cualquier punto se percibe el exterior, incluso desde el baño”, dicen los arquitectos Rubén Pica...

“La luz atraviesa todo gracias a las ventanas que se abrieron en las paredes interiores. Desde cualquier punto se percibe el exterior, incluso desde el baño”, dicen los arquitectos Rubén Picado y María José de Blas, del estudio español Picado-de Blas, sobre la reforma de este departamento de 65m2 que encararon en clan junto con sus dos hijos arquitectos.

Abrirse

Además de hacer llegar los rayos a cada rincón, los arquitectos procuraron sacar el máximo provecho de la frondosidad envidiable del barrio de Soria, en las afueras de Madrid. “En este departamento de los años 60 pudimos conseguir sensaciones placenteras y una fuerte relación con el exterior”.

“Abrirse para incorporar los árboles es fundamental; solo hay que entender que es más valioso para tu salud mental dejar una terraza abierta que cerrar un balcón para ‘ganar’ no-metros”, dicen Rubén y María José.

Diseño simbólico

Siendo cuatro cabezas las que pensaron cómo reconvertir esta “cueva” (como la apodaban ellos mismos) en un departamento lleno de claridad, el proyecto no podía salir mal. Y también, si tenemos en cuenta que hicieron casi todo el mobiliario a medida, adaptándolo al espacio y al espíritu de sus habitantes.

Por la noche, la luz exterior se reemplaza por el fuego que sale de la chimenea ‘Eclipse’ diseñada por el Estudio. “La tapa circular imita al sol, que tapa parte de la llama ardiente como sucede con la luna, durante los eclipses”.

Hacia los dormitorios compactos

La iluminación artificial también tiene un rol importante: los placares y el piso fueron horadados con círculos, a través de los cuales irradian luz hacia los espacios.

El almacenaje aprovecha cada espacio muerto: hay estantes por encima de las ventanas y por debajo del nivel del piso, en sectores en los que existían saltos de altura. Con estas estrategias, se logra prescindir de muebles de guardado y despejar los ambientes.

“Las camas son una simple caja de madera con espacio de guardado inferior. Como las opciones de mercado no suelen adaptarse bien a los pocos metros, nos pareció más sencillo y ergonómico hacer el mobiliario a medida”.

En alusión a aquellos rayos de sol que tanto faltaban, el color elegido para los baños fue el amarillo, que asegura calidez y logra hacer rebotar la luz en toda su superficie.

   

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-living/un-matrimonio-y-sus-dos-hijos-arquitectos-reformaron-este-departamento-para-que-los-jovenes-pudieran-nid02062026/

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