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Una intervención en una idílica playa enfrenta a dos cazadores prehistóricos con una plataforma petrolera

En la idílica playa de Aspri Ammos, en la isla occidental más habitada de Grecia, Othonoi, el artista griego conocido como The Krank (1988) realizó una intervención temporal de unos 500 metros ...

En la idílica playa de Aspri Ammos, en la isla occidental más habitada de Grecia, Othonoi, el artista griego conocido como The Krank (1988) realizó una intervención temporal de unos 500 metros cuadrados. La gigantesca obra de land art, titulada La caza, representa a dos cazadores prehistóricos enfrentados a una plataforma petrolera offshore. Las imágenes que registran este trabajo dieron la vuelta al mundo en las redes sociales.

La instalación se ubicó a unos diez kilómetros del límite más cercano del Block 2, en el norte del mar Jónico, donde está prevista la exploración offshore de hidrocarburos. El Block 2 entró en su segunda fase de exploración en marzo, y el pozo exploratorio Asopos-1 está previsto para febrero de 2027.

Inspirada en el lenguaje visual de las pinturas rupestres, la composición reúne en una sola imagen dos momentos separados por miles de años y plantea, según el artista, el interrogante de quién es el cazador y quién es la presa en la actualidad. En sus inicios, The Krank fue un grafitero muy conocido en Grecia; luego, prosiguió sus estudios en Berlín.

“The Krank es el nombre que utilizo públicamente y con el que firmo toda mi práctica artística -dice en diálogo con LA NACION-. No utilizo otro nombre en relación con mi trabajo. El uso del seudónimo viene inicialmente de mi relación con el grafiti, pero con los años adquirió otro significado para mí. Me interesa mantener cierta distancia entre la identidad privada y la identidad artística, y permitir que la obra exista antes que la biografía de la persona que la produjo. En cierto sentido, The Krank funciona menos como un personaje y más como el nombre de una práctica que se ha ido construyendo a lo largo del tiempo”.

Banksy, Olafur Eliasson y Ai Weiwei influyeron en mi trabajo, pero no de forma directa –responde–. Por supuesto que reconozco la importancia que Bansky tuvo y tiene en la historia del arte urbano y en la forma en que el arte puede entrar en el espacio público y en el debate social, pero no ha sido una influencia directa. Me interesan especialmente el paisaje, la memoria, la arqueología visual y la manera en que una imagen aparentemente simple puede revelar un conflicto contemporáneo más amplio”.

La playa de Othonoi, orientada a una zona vinculada a proyectos de exploración offshore de hidrocarburos en el mar Jónico, no funciona solo como soporte de la obra, sino como un elemento activo del sentido y la narración del proyecto. La caza fue hecha durante la residencia artística Ionian Lab 2026, auspiciada por Space52 y Kalogerou1844.

“Uno de los puntos de partida de la obra fue el testimonio de un habitante del mar Jónico –sostuvo el artista–. Durante una conversación en 2025 sobre las exploraciones de hidrocarburos en la región, me dijo: ‘Cuando empezaron a buscar, por la noche se sentían las vibraciones; toda mi casa temblaba’. La frase permaneció conmigo como una imagen muy directa de cómo una actividad que ocurre en el mar puede llegar a sentirse físicamente en el cuerpo, en una casa y en la vida cotidiana de quienes habitan el territorio”.

Los primeros bocetos surgieron a partir de los afloramientos rocosos de Aspri Ammos; después, la imagen se desplazó a la playa, hasta cobrar la forma de una especie de huella arqueológica: dos figuras humanas con lanzas frente a una estructura industrial contemporánea.

Para la instalación se utilizaron tiras de geotextil negro colocadas y parcialmente enterradas en la arena. Debido a su escala, la imagen no podía percibirse completamente desde el nivel de la playa, por lo que el proceso requirió una observación constante mediante drones y sucesivas correcciones de las líneas, distancias y proporciones. Fue concebida desde el principio como una obra de arte efímera. Tras su documentación fotográfica y audiovisual, todos los materiales fueron retirados y la playa volvió a su estado original.

The Krank no es un colectivo, sino un artista visual radicado en Atenas. “Mi práctica abarca land art, instalación, pintura y video, y gran parte de mi trabajo explora la relación entre el ser humano, el paisaje, la memoria y las transformaciones sociales y ambientales”, dice a LA NACION. Imagénes de otras intervenciones suyas pueden ver en su cuenta de Instagram.

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“Todavía no he tenido la oportunidad de viajar a la Argentina, pero por supuesto que me gustaría mucho hacerlo –revela–. Me interesa especialmente conocer Buenos Aires y su escena artística y cultural. También estaría muy abierto a viajar a si surgiera una exposición, residencia, proyecto o colaboración”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/una-intervencion-en-una-idilica-playa-enfrenta-a-dos-cazadores-prehistoricos-con-una-plataforma-nid11082026/

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