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Yaguareté en Misiones: una madre y su cría fueron captadas jugando en el Parque Nacional Iguazú

En blanco y negro y con los ojos abrillantados, ayer aparecieron en cámara una yaguareté y su cría, en medio de la selva misionera, en el Parque Nacional Iguazú. La madre fue bautizada Apepú, ...

En blanco y negro y con los ojos abrillantados, ayer aparecieron en cámara una yaguareté y su cría, en medio de la selva misionera, en el Parque Nacional Iguazú. La madre fue bautizada Apepú, que en guaraní significa naranja agria. En el cuadro del video, ella aparece caminando mientras su cría ejecuta una repetida intención de ataques juguetones a sus piernas. De acuerdo con los propios científicos que monitorean yaguaretés en esa zona, es poco común que situaciones así queden registradas.

“No es rutinario. Menos común aún es que se hayan quedado tanto tiempo frente a la cámara. Normalmente suelen pasar de largo. A veces olfatean la cámara, pero que se queden ahí, jugando, es algo raro”, resaltó Facundo Quintela, coordinador de Territorio Yaguareté, un programa de educación ambiental dentro de Proyecto Yaguareté.

Esta es la segunda cría que Apepú ha tenido durante su vida, aunque Agustín Paviolo, investigador del Conicet y coordinador de Proyecto Yaguareté, estima que podría haber tenido una cría más. La sorpresa se dio en el marco de un monitoreo bianual de gran envergadura que este proyecto ejecuta y que incluye tanto el Parque Nacional Iguazú como otras áreas de la Argentina y Brasil.

“Es la población monitoreada a más largo plazo en el mundo, 23 años ya. Este monitoreo nos ha dado mucha información sobre cómo se comportan”, describió el biólogo. Desde hace dos meses comenzó el registro 2026 de la población.

A Apepú la vieron por primera vez en 2016. “Es una hembra adulta hermosa; la registramos hace 10 años y, en aquel momento, tenía al menos un par de años. Hoy tiene, por lo menos, 12 años de edad”, agregó.

La reintroducción

En aquella provincia y en zonas linderas de Brasil, la población estaba muy reducida a principios del siglo. “Cuando empezamos a trabajar, en 2003, había 40 animales; luego, entre 2010 y 2018, hubo un crecimiento notable y llegamos a tener unos 90 animales, cifra que se ha mantenido estable hasta 2024”, explicó Paviolo.

A pesar del trabajo científico, educativo y de conservación, la población de este felino sigue siendo baja. Es una de las siete especies en peligro crítico de extinción y también el mayor depredador del norte argentino. Las principales amenazas para esta especie son dos: la destrucción del hábitat y la cacería furtiva.

De acuerdo con datos de la plataforma MapBiomas, alrededor del 65% de la cobertura vegetal en Misiones es de bosques, y el resto es utilizado para agricultura y ganadería. Entre 1985 y 2024, se perdieron 718.413 hectáreas de bosque nativo, algo parecido a 34 veces la Ciudad de Buenos Aires. Los expertos explicaron que el recorte de estas áreas hace del hábitat del yaguareté un paisaje de cada vez más parches. Y cuanto menos hábitat, mayor es la posibilidad de encuentro con los seres humanos. Es en ese encuentro donde la caza furtiva se produce.

“En cuanto a las presiones, más allá de la destrucción del hábitat, está la caza. Justamente se da, principalmente, por miedo o por represalia. Hay muchos ataques de yaguareté a animales domésticos. Como la gente no sabe cómo reaccionar, los termina matando”, describió Quintela.

El miedo suele ser central en las historias detrás de la caza de yaguaretés. Alimentan una idea que para los científicos es falsa: que el yaguareté es una amenaza para la sociedad.

Matar yaguaretés es ilegal en todo el país. El artículo 25 de la Ley de Conservación de Fauna estipula que por la cacería de animales prohibidos corresponden entre cuatro meses y tres años de prisión, sumados a la inhabilitación del uso de armas de cinco a 10 años. La diferencia recae en si se comete de manera organizada y premeditada o no. Sin embargo, no existen condenas en ninguna de las causas abiertas por esto, al menos desde 2005.

Quintela explicó que están trabajando con los habitantes de las chacras en varias partes de la provincia para mitigar la posibilidad de conflicto. “Trabajamos tanto en proyectos de educación ambiental como en la atención coordinada con el Ministerio de Ambiente de Misiones y con el PNUD para hacer las pericias cuando hay algún ataque al ganado. Ahí se chequea que haya sido un yaguareté el que atacó y se acompaña a los productores”, detalló. Empezaron en la Península de Andresito y este año se expandieron a Iguazú, Puerto Libertad y Puerto Esperanza.

Sobre el nombre de la cría, Paviolo confesó que aún no pensaron en uno. Pero anunció: “Podemos organizar algo para bautizarla”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/yaguarete-en-misiones-una-madre-y-su-cria-fueron-captadas-jugando-en-el-parque-nacional-iguazu-nid11082026/

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