Generales

Sin test y revisando “a ojo”: así fue la primera multa por manejar alcoholizado de la historia

Mucho antes de que existieran los alcoholímetros, hace casi 130 años se registró el primer caso de un conductor multado por manejar alcoholizado. El protagonista de esta historia fue Geor...

Mucho antes de que existieran los alcoholímetros, hace casi 130 años se registró el primer caso de un conductor multado por manejar alcoholizado.

El protagonista de esta historia fue George Smith, un taxista londinense de 25 años que, en 1897, conducía uno de los primeros taxis eléctricos que circularon por la capital británica. Por aquel entonces, a fines del siglo XIX, los vehículos eléctricos comenzaban a abrirse camino en las calles.

El episodio en sí se produjo el 10 de septiembre de 1897, cuando Smith chocó contra un edificio en New Bond Street. Tras el siniestro, fue detenido por la policía y admitió que había conducido bajo los efectos del alcohol.

Cajas automáticas: mito y verdades y lo que nunca hay que hacer al manejar

A raíz de lo sucedido, el Tribunal de Policía de Marlborough Street le impuso una multa de 20 chelines. En aquel entonces, un chelín equivalía a la vigésima parte de una libra esterlina, por lo que la sanción representaba una libra.

Smith formaba parte de un grupo de 12 taxistas seleccionados para trabajar con los vehículos de la London Electrical Cab Company, impulsada por Walter C. Bersey. De hecho, al momento de su detención, llevaba 22 días trasladando pasajeros por las calles de Londres.

En cuanto a los vehículos, conocidos como colibríes debido al sonido de sus motores, estuvieron en servicio entre 1897 y 1899. Fueron retirados por el desgaste acelerado en los neumáticos, generado por el peso que ejercían las baterías.

Durante esa época, los agentes no contaban con alcoholímetros para determinar si una persona conducía bajo los efectos del alcohol. En consecuencia, la detección se basaba en la observación de síntomas físicos, como dificultades para mantener el equilibrio, problemas de coordinación o alteraciones en los movimientos oculares, según las versiones que repitieron esta historia durante varios años.

Por su parte, el alcoholímetro se inventó aproximadamente en 1954, década en la que comenzó a utilizarse.

La primera multa por exceso de velocidad: también en el Reino Unido

Otro dato curioso es que solo un año antes, el 28 de enero de 1896, se había producido otro hito que quedó registrado en la historia: la primera multa por exceso de velocidad de la que se tiene registro.

El protagonista fue Walter Arnold, un empresario británico que circulaba a bordo de un Arnold Motor Carriage, un carruaje motorizado que alcanzaba los 13 km/h.

En aquel entonces, la velocidad máxima permitida en zonas urbanas del Reino Unido era de 3,2 km/h, por lo que Arnold circulaba a más del cuádruple del límite establecido. En las rutas, en tanto, el máximo permitido era de 6,4 km/h. Según los registros, un policía que se desplazaba en bicicleta lo persiguió y le pidió que se detuviera en varias oportunidades, aunque el conductor no habría escuchado sus indicaciones debido al ruido del motor.

Como consecuencia de la infracción, Arnold debió presentarse ante la Justicia junto con su abogado, quien intentó argumentar que no había cometido ninguna falta. Sin embargo, el planteo fue rechazado y el juez le impuso una multa del equivalente a 4,7 libras esterlinas, que el empresario pagó sin inconvenientes.

Lo curioso es que Arnold fabricaba el vehículo que conducía, por lo que la sanción terminó convirtiéndose en una oportunidad de publicidad para su modelo. El Arnold Motor Carriage ya se comercializaba por encargo y, según los registros históricos citados, después del episodio las ventas del carruaje motorizado aumentaron.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/autos/sin-test-y-revisando-a-ojo-asi-fue-la-primera-multa-por-manejar-alcoholizado-de-la-historia-nid29092026/

Volver arriba